Columna Libertad


¡Petróleo caro para rato!

Luis Di Mare - ANFE

En 1999 el precio del barril de petróleo rozó los $10. La semana pasada, después de amenazas a las petroleras de parte de grupos armados en Nigeria, el petróleo se cotizó por un corto tiempo a más de $50 el barril. ¿Bajarán los precios del petróleo?

Lamento decepcionarlo si usted pensó que yo conocía algún pronóstico sobre el precio del «oro negro». Supongo que quienes son capaces de hacer ese tipo de pronósticos no comentan tan valiosa información en la prensa sino que la usan para negociar en los mercados de futuros y gracias a esas negociaciones son tan ricos que viajan en jets privados y viven en islas privadas paradisíacas. Sin embargo, los que viajamos en carros viejones (y gastones, pero confiables) porque no sabemos hacer ese tipo de pronósticos, por lo menos podemos tratar de adivinar hacia dónde se dirige el precio de ese producto.

Las recientes alzas del petróleo en realidad no son tan importantes, en «shocks petroleros» (alzas violentas de precio), como los ocurridos a mediados de los setentas o a principios de los ochentas, el preciado líquido llegó a triplicar su precio. En el «shock» que vivimos el precio es aproximadamente dos terceras partes más alto que el promedio de los últimos 4 años. El precio actual, ajustado para compensar la inflación del dólar, es de un poco más de la mitad del precio máximo de 1980.

Pero este «shock» no pareciera ser de corta duración. El petróleo se contrata para ser entregado a corto y a largo plazo y a diferencia de otros «shocks» recientes, los precios para entrega a largo plazo han aumentado: Por ejemplo en 1999 el precio para entregar en 6 años era de $18 por barril y en mayo 2004 era de $27, lo que indica que muchos piensan que el alto precio va para rato. Pero eso no es todo: Los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) están trabajando cerca de su capacidad máxima puesto que han sido muy renuentes a expandirla, esencialmente por temor a una caída en los precios como la que ocurrió en 1999. Datos de la British Petroleum muestran que de 1983 al 2003 la capacidad de refinación ha aumentado apenas un 13%, una cantidad que no es acorde con el vertiginoso crecimiento que ha tenido la economía mundial en ese período, sobre todo en países como China Popular, el gigante de 1200 millones de habitantes que no deja de deslumbrarnos con el progreso que vive.

A lo largo de mi vida he conocido personas preocupadas porque se agote el petróleo. Sí es preocupante que una serie de atentados terroristas destruyan la capacidad de extracción o de refinación creando una horrorosa crisis, pero preocuparse por un súbito agotamiento del petróleo es casi como preocuparse por levantarse una mañana y darse cuenta de que se envejeció 40 años durante la noche: El eventual agotamiento del petróleo ocurrirá lentamente, como el envejecimiento, conforme aumente el precio el ingenio humano irá encontrando sustitutos del petróleo: Tal vez viajaremos en automóviles eléctricos ¡o en automóviles movidos con guaro ‘e caña! Se estima que las reservas actuales pueden durar hasta mediados de siglo, sin embargo hacer este tipo de estimaciones es muy aventurado por diversas razones y, además, porque con el aumento de precio el consumo bajará.

En cuanto a los efectos en la economía mundial, abundan las opiniones. Sin embargo, es claro que para un país como Costa Rica que no es productor y que compra el petróleo afuera el efecto no puede ser bueno. Todo pareciera indicar que tomará buen tiempo volver a vivir aquellos precios menores a $30 tan comunes no hace tanto tiempo atrás.


Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica