Columna Libertad


La importancia de la tasa de crecimiento de la producción de un país

Luis Di Mare - ANFE

Algunas personas me comentaron que mi artículo de la semana pasada era poco comprensible, por eso trataré de aclarar por qué es tan importante la tasa -o velocidad- de crecimiento de la producción de un país.

Probablemente usted esté familiarizado con las tasas de interés: Si usted invierte 100 colones a una tasa de interés COMPUESTO del 15% anual (compuesto quiere decir que usted gana intereses sobre los intereses ganados) el primer año recibirá 15 colones, lo que llevará su capital a 115 colones a final del año. El año siguiente ganará el 15% pero sobre 115 colones, que serán 17,25 colones y su capital crecerá hasta 100+15+17,25=132,25 colones. Cada año tendrá un capital mayor y mayores ganancias por intereses. Al cabo de 50 años -si no ha gastado ni un centavo de los intereses ganados- tendrá la bicoca de 108.366 colones. Si la tasa de interés fuera de 15% durante 50 años eso querría decir que la inflación fue importante durante ese lapso y que esos colones de 50 años en el futuro valen mucho menos que los colones de ahora, pero eso es otro tema.

La tasa de crecimiento de la producción de un país funciona igual que una tasa de interés compuesto, la diferencia es que mide la producción por habitante al año . Si la producción por habitante de Costa Rica, Etiopía y Luxemburgo hace 150 años hubiera sido la misma, miserables $45 al año, pero la tasa de crecimiento de la producción de Etiopía hubiera sido de un 0,50% anual, la de Costa Rica de un 3,07% anual y la de Luxemburgo de un 4,88% anual, después de 150 años Etiopía tendría una producción por habitante de $95, Costa Rica de $4198 y Luxemburgo de $57163, similares a la producción por habitante de estos países hoy. Este ejemplo -totalmente imaginario- muestra cómo a lo largo de los años diferencias que parecen insignificantes en las tasas de crecimiento de la producción llevan a diferencias abismales . Es por esta razón que los economistas se preocupan cuando un país tiene bajas tasas de crecimiento de la producción.

Por ejemplo estudios clínicos han encontrado que personas con sobrepeso, sedentarias y altos niveles de colesterol en la sangre padecen más infartos que las personas sin sobrepeso, que se ejercitan y tienen bajos niveles de colesterol. Aunque esto no demuestra que el alto colesterol y el exceso de peso producen infartos, los médicos han elaborado teorias que explican por qué el sobrepeso, la vida sedentaria y el exceso de colesterol aumentan la probabilidad de infartos. Y aunque eso sea "solo una teoría", es usualmente aceptado por la profesión médica

Los estudios que he mencionado en mis últimos dos artículos hacen más o menos lo mismo: Notan que los países con alto gasto público tienen una menor tasa de crecimiento de la producciónn que los países con bajo gasto publico, y explican con teorías por qué el gasto público y los altos impuestos dañan esa cifra tan importante, la tasa de crecimiento de la producción. Para mí estos estudios son demoledoramente convincentes de que el gasto público, después de un cierto límite muy bajo, perjudica el crecimiento de la producción. Pero que sean convincentes para mí no implica ni que sean ciertos ni que sean convincentes para la autoridad suprema del país, la opinión pública.

Es importante aclarar que el país pobre, por tener una producción menor y por que puede "alcanzar" al país rico, puede tener tasas más altas de crecimiento de la producción, pero ese es un tema para otra ocasión.


Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica