Columna Libertad


Un arma de doble filo

Luis Di Mare - ANFE

Se está ampliando a tres carriles la autopista a Alajuela, con un costo cercano a los 1000 millones de colones. ¿Cuán rentable es esta inversión? Se dice -y estoy de acuerdo- que la ampliación ahorra 15 minutos en cada período pico. Si estimo -porque no tengo datos- que en cada período pico transitan 15.000 personas, cuyo trabajo cuesta en promedio 1000 colones por hora, la ampliación ahorrará ¡7,5 millones de colones por día hábil!, el costo de la ampliación se pagará en solo 133 días hábiles y ésta ahorrará ¡1875 millones de colones cada año! (250 días hábiles). La rentabilidad sería fabulosa ¡188% anual! (1000 millones que rinden 1875 millones en un año) ¡Un 20% sería excelente en una inversión de esa magnitud!. ¡Y con los 878.000 millones que nuestro Gobierno Central gastó en los últimos 12 meses, podría hacer 878 ampliaciones como ésta! Y se trata de una inversión de poco riesgo, porque a menos que ocurra un cataclismo, el tránsito entre San José y Alajuela continuará, día tras día! Es muy difícil que un proyecto de poco riesgo en el sector privado, que rinda 188%, se quede sin realizar, porque casi cualquier inversionista se abalanzará sobre esa oportunidad de oro de convertirse en multimillonario. (Nota: aunque mis estimaciones fueran muy altas, la rentabilidad de este proyecto sigue siendo colosal. Y probablemente el tiempo que se ahorre sea sobre todo tiempo de ocio, que a menudo se valora más que el trabajo).

Pero la pregunta que uno se hace es ¿por qué no se hizo antes esta ampliación? Razones sobran: una de ellas es lo difícil que es hacer cualquier cosa con las rígidas reglas que deben seguir las entidades públicas. Pero otra razón es típica de los sectores públicos, y es la carencia de incentivos económicos: Cualquier gerente que logre una inversión de poco riesgo, que reditúe 188% al año, recibirá premios, aumentos de sueldo y ofertas de empleo de empresas de la competencia deseosas de “robarse” semejante genio financiero. Pero el jerarca público que trabaja sin precios, sin ganancias y sin incentivos, como ocurre en tantas funciones públicas, no solamente no recibe ganancia adicional alguna al haber usado sabiamente los fondos públicos, sino que probablemente, tal vez ni siquiera sepa cuán rentable es su trabajo. Y aquí aparece el arma de doble filo: El jerarca público, sin precios ni ganancias, ni pérdidas, y pocos incentivos económicos, dejará de hacer inversiones extraordinariamente productivas que la empresa privada haría si se le permitiera realizarlas, y hará otras que la empresa privada jamás haría, por ser poco productivas. Y la existencia de tantos proyectos públicos tan productivos sin realizar, desafortunadamente, puede llevar a quienes deciden cuánto y cómo se gasta en el sector público, a una fascinación con la alta productividad de los proyectos públicos, y a pensar que todo proyecto público vale la pena, sin importar el costo. Pero estos proyectos públicos tan productivos existen precisamente porque el sector público no ha sabido cubrir esas necesidades. Esta ausencia de incentivos y precios del sector público es típica del sistema comunista, y lleva a la perene abundancia de lo que pocos quieren y a la carestía de lo que muchos quieren. Una solución es dejar el máximo posible de producción a la empresa privada.

Aprovecho este artículo para felicitar públicamente a quien logró que se ampliara la autopista a Alajuela, pero también para añadir que en mi opinión es INDISPENSABLE colocar señales luminosas para avisar con suficiente antelación del fin del tercer carril porque la actual señalación tarde o temprano llevará a un grave accidente. Y añado una aclaración: Cuando en mi anterior artículo hablé de “pequeños países que no nos habían alcanzado en ingreso” me refería ÚNICAMENTE a los países que habían crecido más rápidamente en los últimos 10 años: Guinea Ecuatorial, Kazakhstan, Belarus y Georgia (y a Latvia, Estonia y Lituania que sí nos alcanzaron en ingreso), y NO A TODOS los países del mundo, ya que hay varios países con bastante mayor gasto público, mayor crecimiento de la producción y mayor ingreso que nosotros: Irlanda es un ejemplo de ello, pero eso es tema para otro artículo.


Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica