Columna Libertad


OTRO GOLPE A LA LIBERTAD DE PRENSA

Randall Arias - ANFE

Uno de los principales logros históricos del liberalismo lo representa la libertad de prensa, como una garantía de los ciudadanos de ser informados adecuadamente por los medios de comunicación acerca de la compleja realidad. Es, precisamente, una de las garantías fundamentales que se tiene con respecto a la actuación del Estado, para procurar que éste actúe dentro del marco del Estado de Derecho, y para velar porque lo haga de forma transparente y que sus funcionarios rindan cuentas de los actos que realizan.

Este principio fundamental de todo Estado Democrático de Derecho, viene siendo paulatina y sistemáticamente socavado en Costa Rica, no sólo por la propia legislación, contraria a lo establecido en la Convención Americana de Derechos Humanos, sino principalmente por la aplicación que de ella hacen algunos jueces. Ya por una situación similar nuestro Estado se encuentra denunciado ante el sistema interamericano de derechos humanos, el cual se activa precisamente cuando a lo interno de los distintos países democráticos del continente (excluyendo a la dictadura marxista leninista Cubana, por supuesto), los mecanismos legales no son capaces de respetar los derechos fundamentales reconocidos regionalmente.

La condena de pena de prisión a 3 periodistas del Diario Extra, así como al propio medio de comunicación, son la triste culminación de este proceso que debe detenerse de una vez por todas antes de que debilite aún más nuestra democracia. Hoy compartimos el desprestigio de ser el único país democrático del continente con periodistas condenados a prisión por ejercer su profesión. Solamente Cuba, la ridícula dictadura comunista, también tiene a periodistas condenados a prisión, en este caso por crímenes político - ideológicos. Aunque el motivo es muy distinto, el resultado, a nivel de imagen internacional, es finalmente el mismo.

Durante varios años se ha insistido en la urgencia de reformar el marco legal que regula la actividad periodística de cara a su eventual responsabilidad penal, para modernizarla de acuerdo a lo que corresponde en un Estado Liberal y Democrático de Derecho, o sea, a uno que respeta los Derechos Humanos. Estamos seguros que los Diputados que conforman la Comisión Legislativa que estudia estas reformas propondrán, tan pronto como el trabajo responsable e inteligente de legislar demanda, un adecuado marco normativo que modernice el que existe desde hace un siglo. Si bien estamos ante una situación urgente de atender, precisamente por lo delicado del tema se requiere diseñar una legislación racional, equilibrada y respetuosa de los derechos fundamentales. Estamos seguros que la actual Comisión Legislativa está trabajando en esa dirección.

El resultado esperado de esta triste situación, debe ser, además de una profunda solidaridad con los periodistas del Diario Extra condenados a prisión, la toma de conciencia a nivel nacional acerca de la trascendencia de la libertad de prensa y en consecuencia de la libre práctica del periodismo, aspecto central para el ejercicio de los derechos y obligaciones que impone un Estado Democrático de Derecho, y en especial para obligar a las autoridades públicas a actuar de forma transparente y a rendir cuentas a la ciudadanía.


Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica