Columna Libertad
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¿QUÉ TAN ALTO ES EL GASTO PÚBLICO COSTARRICENSE? Luis Di Mare - ANFE A menudo se nos dice que si queremos que el país tenga mayor crecimiento económico, nuestro gobierno tiene que gastar más, ya que en países más ricos que el nuestro el gasto público es mayor. En realidad lo esencial no es cuánto dinero se gasta, si no cómo se gasta ese dinero. Si el estado costarricense gasta mal el dinero, lo que hay que hacer es tratar de que ese dinero se gaste en lo que es realmente productivo. Don Pepe Figueres decía que el estado costarricense era la peor máquina que se había inventado, porque por cada colón que se le inyectaba, producía diez céntimos. Sin embargo, el estado provee servicios como carreteras, el sistema judicial , ayuda contra la pobreza, salud pública, educación, muchos de los cuales son indispensables. Si bien el gasto de nuestro Gobierno Central es bajo comparado con el de algunos países ricos, en algunos de esos países el Gobierno Central se encarga de las pensiones y de la seguridad social. Si consideramos el gasto de la CCSS como "gasto público", porque a fin de cuentas las cuotas de la CCSS, aunque no son un impuesto, son obligatorias, debemos pagarlas a un ente público al igual que un impuesto, pues entonces vemos que nuestro gasto público no es tan bajo. Para la lucha contra la pobreza existen varias estrategias. Una es crear instituciones públicas que brinden servicios, y otra es entregar cupones o bonos a la población que puedan ser gastados únicamente en necesidades como educación, vivienda, salud o alimentación. Lo importante es que el gasto público cubra las necesidades de las personas: Por ejemplo las pensiones, que son transferencias en efectivo, pueden ser gastadas por cada cual de acuerdo a sus necesidades. En los países ricos el gasto en pensiones y seguridad social suele ser muy importante. De igual manera, si el Estado, en vez de construir casas o escuelas, entrega bonos de vivienda o cupones que pueden ser usados para asistir a instituciones educativas, las personas pueden usar esos recursos estatales en una forma que satisfaga mejor sus necesidades. Y no hay que olvidar los beneficios de una baja carga tributaria: El economista -ganador del premio Nobel- Milton Friedman suele decir que es la baja carga tributaria la que ha permitiido a Hong Kong, uno de los "tigres asiáticos" el brillante crecimiento económico que lo hizo famoso. |
Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica