Columna Libertad


POR UNA VERDADERA REFORMA FISCAL

Randall Arias - ANFE

Señalábamos hace dos semanas que efectivamente el país requiere urgentemente una reforma fiscal que ataque el fondo del déficit fiscal recurrente, cuyas consecuencias padecemos todos los costarricenses, especialmente los más pobres. Sin embargo, esto no significa que a la carrera se impulse un paquete de impuestos, bajo el pretexto de una urgencia fiscal, que primero debe ser debidamente justificada. Esta justificación conlleva una adecuada rendición de cuentas acerca del gasto público, el límite de las pensiones de privilegio, de las transferencias del Gobierno a entidades privadas, la reducción de la planilla burocrática, el cierre de algunas instituciones públicas innecesarias, y especialmente el cobro de los impuestos ya existentes, para que no siga sucediendo lo que actualmente ocurre con el impuesto de ventas, del cual se evade anualmente la mitad de lo que el Gobierno pretende recaudar mediante el proyecto de ley de reforma fiscal.

Existen muchos criterios de especialistas en materia económica y tributaria, que objetan algunos aspectos del proyecto, como por ejemplo la creación de una Dirección Nacional de Tributos, para algunos con excesivos poderes, la renta mundial o global, por la cual se pretende gravar toda la renta generada por los residentes en el país en cualquier parte del mundo, o el impuesto al valor agregado, que encarecería algunos servicios considerados de alto contenido social. Una de las principales observaciones es el aumento del impuesto de la renta de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas, lo cual para muchas de ellas significaría un golpe probablemente difícil de enfrentar.

Paralelamente, se ha criticado por considerarse injusto que la banca offshore tenga solamente una licencia de $300.000 anuales, lo cual para algunos no corresponde con la ganancia que ellas generan. Esto último es visto como un trato injusto, ya que mientras a las pequeñas y medianas empresas se les aumenta el impuesto de renta que deben pagar, a uno de los negocios más lucrativos de la banca como son las offshore se les "premia" con un impuesto fijo bajo.

Esta es la discusión que se debe realizar y promover por parte del Gobierno. Son temas de fondo muy delicados, que ponen en juego el desarrollo del país, ya que podría ser un desincentivo para la inversión extranjera si se aumenta desmedidamente el impuesto a la renta de las empresas que decidan instalarse en el país. Recordemos que una parte importante de la estabilidad macroeconómica del país durante los últimos años ha tenido una relación muy estrecha con el creciente ingreso de inversión extranjera directa, la cual tiene un importante impacto social, al generar una gran cantidad de empleos, muchos de ellos muy bien remunerados.

Por eso este proyecto de Ley de Reforma Fiscal debe discutirse con tranquilidad, sin prisas, y con seriedad. Para contribuir a ese debate, ANFE realizará una Mesa Redonda al respecto, en la cual expondrán los Señores Jorge Guardia, Expresidente de ANFE, Adrián Torrealba, experto en derecho tributario, así como los Diputados Bernal Jiménez, Epsy Campbell y Federico Malavassi. El objetivo es conocer los verdaderos alcances del proyecto. La actividad se realizará al mediodía del próximo jueves 18 de marzo, en el Club Unión. Si desea información, puede llamar al 253-4460.

El país merece una amplia explicación y justificación del proyecto de Ley que conoce la Asamblea Legislativa, que por la prisa con que se quiere aprobar, así como la complejidad y extensión del texto base de discusión, parece ocultar otro paquete fiscal. Por el bien del país, la iniciativa debe estudiarse a profundidad, lo cual permita construir un verdadero consenso no de dos o tres Partidos Políticos, sino de la mayoría de la población.


Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica