Columna Libertad


IMPACTO EN MÉXICO DEL TLC DE NORTEAMÉRICA (NAFTA)

Luis Di Mare H.

Hace 10 años, en 1994, entraba en vigencia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (North American Free Trade Agreement - NAFTA, por sus siglas en inglés) suscrito por Canadá, los EE.UU. y México. Es de gran interés para nosotros los costarricenses estudiar sus efectos sobre la economía mexicana.

Un banco que por ejemplo presta dinero para construir un "Mall" de 100 locales en la cima del Cerro Chirripó, hace un "mal préstamo", porque no es posible alquilar 100 locales en esa región inaccesible, y dicho "Mall" no va a generar dinero para pagar el préstamo. Los "malos préstamos" son un serio problema para la economía. Economistas (como Rudy Dornbusch) habían pronosticado la "Crisis del Tequila" que vivió México en 1995 (crisis "ampliamente sin relación con el NAFTA" como explica THE ECONOMIST en http://www.economist.com/displaystory.cfm?story_id#12920): Capitales que habían ingresado a principios de los noventas salieron rápidamente en 1994, lo que llevó al derrumbe del peso mexicano (causando una crisis con muchos puntos en común con la que vivimos acá a principios de los ochentas): Los salarios reales cayeron un 20%, los bancos, que tenían malos préstamos desde tiempo atrás, entraron en problemas, y la consiguiente disminución de crédito y de servicios financieros contribuyó al pobre desempeño de la economía mexicana en los diez años del NAFTA. Pero en 1996 los salarios empezaron a recuperarse más rápidamente -y esencialmente el NAFTA permitió tal rapidez- que en las crisis previas de 1982 y 1986, y hoy están alcanzando los niveles de 1994. Sin esta crisis, el desempeño de la economía mexicana habría sido mucho más brillante.

Por eso les hago llegar algunas conclusiones de un artículo de Daniel Lederman basado en el estudio del Banco Mundial "Lessons from Nafta" ("Lecciones del NAFTA"). Las conclusiones son claras: El NAFTA ha ayudado a México a acercarse al nivel de desarrollo de los EUA y Canadá, y probablemente ha hecho un aporte moderado a la reducción de la pobreza y ha tenido un impacto positivo sobre el número de empleos y su calidad.

El NAFTA no tuvo un efecto devastador sobre la agricultura, como se temía, al contrario, la producción y el comercio agrícola crecieron durante los años del NAFTA. Por ejemplo, las exportaciones hortícolas se triplicaron hasta alcanzar los $3.500 millones. Sin embargo, el punto más amargo fue la oposición a las importaciones de maíz barato de los EE.UU. (THE ECONOMIST). La inversión extranjera directa aumentó notablemente durante la vigencia del NAFTA, llegando a un promedio de aproximadamente 3% del PIB al año. Esta inversión (plantas físicas, edificios, fábricas) es muy beneficiosa porque no puede irse con la misma facilidad que otras inversiones (bonos). ¿Por qué no ha habido mayor progreso durante el NAFTA? Por las deficiencias del marco institucional (o marco jurídico) y por la "Crisis del Tequila". Hoy México es el primer país de Latinoamérica en producción por habitante al año (PIB per cápita): con $6.006 supera a Chile en 36%, a Costa Rica en 41%, a Argentina en 81%, a Venezuela en 97%, a Brasil en 106%, a Colombia en 244%, a Guatemala en 302% y a Nicaragua en 1160%. Pareciera que el TLC nos beneficiará mucho, aunque es poco razonable esperar crecimientos espectaculares de la producción, como los que por ejemplo han vivido China o Singapur, ya que nuestro marco institucional -que no va a cambiar radicalmente con el TLC- se parece mucho más al de México que al de esos países.