Columna Libertad
|
EL TLC ES PARA QUE PODAMOS UN DIA GANAR COMO LOS ESTADOUNIDENSES (FINAL) Luis Di Mare H. Tal vez la mayor tragedia remediable de la Humanidad es que por el mismo trabajo se gane $0,20 por hora en un país pobre como Haití, $1 en un país de ingreso medio como Costa Rica y $5 en un país rico como los EUA. La pobreza de las naciones se debe a la ausencia de libertades económicas y se elimina estableciendo un marco jurídico que permita trabajar y establecer empresas sin trabas, que permita el libre movimiento de mercancías y capitales , que proteja a los ciudadanos de abusos y arbitrariedades, que proteja la propiedad y los contratos. La "globalización" de un país consiste en adoptar esas reglas de Libertad. Cuánto más pobre sea un país que se "globaliza", más rápido acerca su ingreso al de los países ricos: En un mundo imaginario en que solamente existieran los EUA y un pequeño país de salarios muy bajos, al "globalizar" al país pequeño mediante un TLC, la producción y los salarios de dicho país aumentarían rápidamente, gracias al alud de empresas estadounidenses que se establecerían atraídas por las ganancias extraordinarias que esos bajos salarios les producirían. Esas ganancias pronto dejarían de ser extraordinarias, porque las empresas se verían obligadas a aumentar rápidamente los salarios para conseguir empleados y ,con mayores salarios, habría menores ganancias y también menor interés en invertir. En el mundo real , en el que existen muchos países grandes con bajos salarios, las empresas tampoco pueden obtener ganancias extraordinarias, porque la competencia las obliga a bajar los precios. Los salarios aumentan con la producción, aunque unas inversiones los aumentan más que otras, por ejemplo, $50 millones invertidos en crear 5000 empleos para costarricenses sin bachillerato aumentan más los salarios mínimos que si se invierten en crear 10 empleos de altísima tecnología para expertos en física termonuclear. El caso más espectacular de "globalización" es China Popular, el país más poblado del planeta con 1.271,2 Mhab (millones de habitantes), que era pobrísimo bajo el comunismo y en 1977 empezó a reformar su "marco jurídico" , permitiendo propiedad privada, precios y competencia, orientándose a las exportaciones, lo que le permitió multiplicar sus exportaciones por 33 y su producción por 5. ¡Espectacular! (producción medida con el producto interno bruto por habitante, PIB/h que fue de $1.023 en el 2003). Pero a nosotros nos interesan los aumentos de producción en países pequeños como el nuestro. En los últimos 10 años (1993-2003) Estonia (1,4 Mhab, PIB/h de $4.863) que a mediados de los noventa prácticamente eliminó sus aranceles (impuestos a las importaciones) ,aumentó un 72% su producción por habitante; a esa velocidad, la multiplicaría por 5 en 30 años. En cambio Suiza (7,2 Mhab, PIB/h de $42.598) ,que tantas veces ha ocupado el primer lugar en riqueza en el planeta, que tiene aranceles menores a un 1%, la aumentó solamente un 6,2%; a esa velocidad necesitaría ¡266 años! para multiplicarla por 5. Costa Rica (4,0Mhab, PIB/h de $4.356) la aumentó un 18,1% y necesitaría 97 años para quintuplicarla. Singapur (4,1 Mhab, PIB/h de $20.466), pobre a principios de los sesentas, abrió en ese entonces sus fronteras y logró quintuplicar su producción por habitante en 24 años, de 1964 a 1988 (datos del gobierno de Singapur a precios de 1995, los datos a precios de 1990 la quintuplican en 20 años) El economista Jeffrey Sachs estima que podemos quintuplicar nuestra producción en 20 años, liberalizando más nuestra economía, abriendo más nuestras fronteras. Pero nuestra manía de regularlo todo, que según un estudio reciente del Banco Mundial, nos coloca, junto con países de extrema pobreza como Burkina Faso, Chad y Malí, en el grupo de los 10 países del mundo en que las regulaciones más estorban el trabajo, en mi opinión nos seguirán impidiendo tal crecimiento. El mejor TLC será el que permita el ingreso de todos los productos de los EUA, beneficiando sobre todo a los sectores más pobres de Costa Rica con precios bajos, y orientando a todos nuestros productores a la exportación, como muestra la experiencia de países pequeños como Singapur y Estonia que abrieron sus fronteras. Creo que es difícil que eso se logre, pero aún sin eso, aprobar el TLC es la mayor oportunidad de crecimiento de los últimos tiempos. |