Columna Libertad


¿DESESTABILIZAR NUESTRA DEMOCRACIA?

Randall Arias S.
Director Ejecutivo ANFE

Con absoluto estupor y tristeza nos enteramos la semana anterior acerca de la participación de dos personas de origen cubano y brasileño en los pasados movimientos huelguísticos. En un acto que violenta no sólo el marco legal que rige nuestro país, sino que provoca el repudio más absoluto, parece que la participación de estas personas era con el propósito de colaborar con los líderes sindicales para el desarrollo de las huelgas. Y se especula que habían más personas extranjeras en esa situación.

No se puede permitir bajo ninguna circunstancia la participación de personas extranjeras en estos movimientos huelgístico - sindicales. Es ilegal e inmoral. Algunos dirigentes sindicales han tratado de disimular semejante atentado contra nuestra democracia, señalando que fue porque participaban en otras actividades sindicales y que por confusión quedaron en medio de los bloqueos y marchas en el Aeropuerto Juan Santamaría. Y que además, por error, se habían quedado en esa protesta, lo cual no debieron haber hecho. Cuesta mucho creer semejante excusa!

Debemos cuestionarnos cuál fue su verdadera participación en los movimientos de huelga. Acaso forma parte de un proceso de colaboración que pretende desestabilizar nuestra democracia? Es acaso que están preparándose para las protestas en contra del TLC con los Estados Unidos de América, ya que saben que la mayoría de la población está a favor de él por los beneficios que traería? Será acaso una estrategia bien pensada de mediano o largo plazo, con fines políticos? Desafortunadamente eso no se sabe, pero urge conocerlo, por el bien del país y de nuestra democracia.

Apoyamos completamente la firme actuación del Gobierno de la República al condenar este acto bochornoso y preocupante. Además, aplaudimos que se anuncie que la funcionaria del Régimen dictatorial cubano no podrá ingresar a nuestro país. Así se debe actuar en estas graves situaciones, con toda la firmeza y determinación, en el marco de lo que manda nuestra Constitución Política.

Atravesamos un momento histórico muy difícil y peligroso. Existen fuerzas que pretenden, y han logrado hasta ahora, violar el Estado de Derecho y los mecanismos democráticos que por tantos años hemos construido. No podemos permitir que eso suceda en nuestra patria. Hoy más que nunca debemos fortalecer nuestra democracia. Esa es la base de nuestra modesta prosperidad.

A muchos no les agrada este sistema que se basa en el respeto de los derechos humanos de todas las personas y de la voluntad de la mayoría para tomar decisiones. Algunos sueñan con tener regímenes totalitarios como el cubano, y admiran a Hugo Cháves, opresor del pueblo venezolano. La gran mayoría del pueblo costarricense quiere y respeta nuestra democracia. Aunque está bastante insatisfecha con la forma en que actúan algunas instituciones y personas en el país, reconocen, como buenos ciudadanos, que la democracia no es perfecta pero que es el mejor sistema político que ha existido en la realidad.

Las quimeras marxistas de muchas personas para quienes el Muro de Berlín aún no ha caído y no se dan cuenta que el mundo ha cambiado, aún están vigentes. Ahora utilizan un discurso pseudo-democrático para ocultar sus verdaderas intenciones de tipo revolucionario - anarquistas. Nuestra democracia está en peligro. ¡Debemos estar vigilantes!