Columna Libertad


UN TLC CON EE.UU. QUE CONSIDERE A LOS CONSUMIDORES (POBRES)

Randall Arias S.
Director Ejecutivo ANFE

La Asociación de Consumidores Libres envió la semana anterior una carta al Presidente de la República, en la cual abogan por un Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos de América (EE.UU.) más humano e inteligente para todos. El propósito de la carta consiste en hacerle ver al Presidente de la República la necesidad de no excluir los productos agrícolas de esta negociación, ya que ello solamente perjudicaría a las personas más pobres que deben consumir con sus escasos recursos muchos productos, que si se adquieren en otros lugares tendrían un precio menor al que lo venden algunos productores nacionales.

La carta plantea la necesidad de que en las negociaciones del TLC con EE.UU. se busque el beneficio de la mayoría de los costarricenses, y no desviar ese propósito para satisfacer las fuertes presiones de grupos de interés que solicitan exclusiones que solamente afectan a la gran mayoría de habitantes del país, especialmente los más pobres. Señala este documento que ningún producto debe ser excluido, porque ello violaría nuestros derechos a consumir libremente como lo garantiza la Constitución Política, impidiéndonos mejorar nuestro precario nivel de vida.

Como bien se afirma ahí, si se efectuaran estudios económicos, sociales y de costo - beneficio en cuanto a las virtudes del libre comercio, quedaría demostrado que las exclusiones son perniciosas. Efectivamente, normalmente las exclusiones por las cuales históricamente ha luchado el país se originan en la presión de los sectores económicamente poderosos y en contra del resto de la población. La experiencia de los anteriores TLC's firmados por nuestro país demuestra que se han excluido muchos productos incluidos en la canasta básica, lo cual ha conllevado al mantenimiento de altos impuestos a la importación, generando que los empresarios locales que los producen nos los vendan a los consumidores a precios mayores que los que pagaríamos por productos importados. Además, lo hacen aprovechándose de los campesinos que los siembran, pagándoles precios muy bajos. A ellos sí debe ayudárseles, pero no por medio de la exclusión, sino a través de desgravaciones en casos delicados, y compensación mediante programas de asistencia.

Cita un estudio de Monge y Rosales (1998), el cual demuestra que "…el sobreprecio pagado por los bienes excluidos representa el 41% del ingreso real de las 70.000 familias costarricenses más pobres. Dicho de otra forma, si se permitiera importar libremente los productos de la canasta básica alimentaria, las familias costarricenses más pobres podrían aumentar automáticamente sus ingresos en más del 40%. Lo anterior mejoraría sustancialmente la situación de los más pobres y de la población en general."

Con la elección del Directorio de la Asamblea Legislativa quedó demostrada la alianza entre el PUSC y el PAC, la cual debe preocuparnos a todos los consumidores. Esto ya que el PAC estableció como condición para lograr ese acuerdo la exclusión de los productos agrícolas del TLC con EE.UU., lo cual solamente favorece a unos pocos empresarios agrícolas, en contra de los intereses de la mayoría de toda la población. Queremos un país justo y próspero, principalmente para las personas más pobres.