Columna Libertad
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PARADOJAS DE LA DEMOCRACIA (I) Randall Arias S. Si bien es cierto la democracia debe ser fortalecida con base en la ampliación de la participación política de la ciudadanía, en ocasiones, si ese propósito no es bien llevado a la práctica puede ser más bien dañido para la misma democracia. La democracia que toma vigor de nuevo en el Siglo XIX, luego de muchos siglos de ser valorada negativamente por los gobernantes, es una democracia liberal, consistente en un procedimiento para la toma de decisiones públicas, por medio del cual, los titulares de la soberanía (el pueblo o demos) delegan el poder de decidir en sus representantes. Además, se nutre de los principios republicanos que originaron las grandes revoluciones liberales del Siglo XVIII, basadas en el respeto de los derechos fundamentales, civiles y políticos, de las personas, por medio de la limitación del poder absoluto del Estado. Por eso, el mecanismo esencial de la democracia real son las elecciones por medio de las cuales elegimos periódicamente a nuestros representantes. Nuestro país ha dado un paso muy importante en materia de democracia, al permitirnos elegir a los alcaldes municipales. Desafortunadamente, por la falta de cultura política local, así como por los problemas históricos del régimen municipal, no fue aprovechada en las primeras elecciones del año anterior. Sin embargo, esta situación, esperamos, irá variando con una creciente participación popular en esas contiendas electorales. Sin embargo, desde las protestas denominadas del "Combo del ICE", hemos visto un serio retroceso en los mecanismos de representación nacionales y en el principal centro de toma de decisiones democráticas: la Asamblea Legislativa. Ahora la "moda" es crear comisiones mixtas, que en sí mismas no son malas, pero que últimamente parecen más una delegación indebida de la Asamblea Legislativa de sus potestades de legislador. Cuál es el problema? El problema es que elegimos, para bien o para mal, a nuestros representantes (Diputados y Diputadas) para que tomen esas decisiones, por medio de elecciones legítimas. No obstante, y si bien siguen siendo los Diputados quienes toman la decisión final, éstas comisiones mixtas han incorporado personas que ni ustedes ni yo elegimos por medio de elecciones, o sea, democráticamente. Y eso podría ser peligroso cuando esos grupos sólo procuran intereses propios. El problema está, en síntesis, que esas decisiones pueden estar indebidamente presionadas por pequeños grupos de interés que no necesariamente representan los deseos y aspiraciones de la ciudadanía. No sólo está sucediendo esto en la Asamblea Legislativa, sino también con el Poder Ejecutivo, con los últimos acuerdos alcanzados para recortar los gastos del ICE, y contribuir, como todo el sector público debería, con la reducción del déficit fiscal. Esta negociación pareciera la realizó no la administración del ICE, sino más bien sus sindicatos. Talvés algunas personas piensen que los sindicatos del ICE representen sus intereses. Yo, al menos, y muchas otras personas consideramos que no. Este ejemplo sirve además perfectamente para ilustrar los peligros de romper los mecanismos establecidos constitucionalmente para tomar decisiones que nos afecten a todos, ya que ocasionó que también RECOPE quisiera alejarse de la directriz gubernamental de restricción del gasto. Ahora hemos visto que la Asamblea Legislativa creó otra megacomisión mixta para conocer el mal llamado proyecto de "Fortalecimiento del ICE". Sobre esto volveremos la próxima semana. |