Columna Libertad


IMPORTANCIA DEL CAFTA

Randall Arias S.
Director Ejecutivo ANFE

El jueves anterior ANFE realizó una Mesa Redonda acerca del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos (CAFTA), en la cual expusieron sus puntos de vista el Expresidente Rodrigo Carazo Odio, el Ministro de Comercio Exterior, el Presidente de la Cámara de Comercio, el Presidente de la Cámara de Agricultura y Rigoberto Stewart, Vicepresidente de la Asociación de Consumidores Libres (ACL).

Dentro de los aspectos más destacados de esta valiosa actividad, se encuentra el consenso entre todos los participantes acerca de la importancia y necesidad de ese Tratado de Libre Comercio. Además, se mencionaron los diversos retos que enfrenta el proceso de negociación, particularmente para Costa Rica. Provoca optimismo, aparte del consenso acerca de la importancia de lograr el CAFTA, la conclusión de la mayoría de los asistentes en cuanto a la enorme necesidad de información sobre este complejo proceso. Los expositores destacaron la voluntad del Ministerio de Comercio Exterior (COMEX), liderado por su Ministro Alberto Trejos, en cuanto a brindar la información necesaria. De igual forma destacaron la capacidad técnica del equipo negociador costarricense.

Quedó evidenciado la urgencia de contar con mayor información y principalmente conocimiento sobre el tema, que evite los mitos y manipulaciones por parte de grupos que se oponen a él, basados en información incorrecta, o en enfoques ideológicos que en nuestro país parecen retomar fuerza. Por eso, el debate serio, responsable, basado en información veraz y correctamente interpretada y no manipulada, es un derecho ciudadano.

Fue de particular utilidad la brillante exposición de Rigoberto Stewart, quien con su usual inteligencia señalaba los orígenes históricos, tema poco debatido en nuestro país por cierto, de las limitaciones a la propiedad que sufrimos diariamente todos nosotros, los consumidores. Apuntaba con particular claridad, cómo en nuestros países, a diferencia por ejemplo de los Estados Unidos, nuestra evolución como Estados se dio a partir de una colonización española, que no sólo nos impuso una religión, sino además profundas limitaciones a la propiedad y al comercio, basada en monopolios públicos. Los Estados Unidos, por el contrario, surgieron como una nación emblema de libertad, a partir de personas que huían precisamente de la persecusión religiosa, y que sobre esa base de opresión, construyeron una nación basada en la libertad, lo cual les ha permitido los altos niveles de prosperidad de que hoy gozan.

Esto ha generado, entre otras cosas, que hoy no tengamos la posibilidad real de decidir con plena libertad los productos que quisiéramos, al menor precio posible. Es justo que por beneficiar a unos pocos, por ejemplo, los pobres de este país (la cuarta parte de la población) tengan que pagar un precio mayor por el arroz, para beneficiar a una minoría? Es justo que nuestro país, y cualquier otro del mundo, imponga barreras para el libre comercio, que solamente benefician a unos cuentos y perjudican a la gran mayoría de los consumidores, especialmente los más pobres?

Esto no quiere decir desde ningún punto de vista que quienes no produzcan de forma competitiva deban desaparecer de la noche a la mañana. Ahí sí es útil el papel del Estado, para colaborar, no subvencionar, con estos pequeños empresarios para que se adapten a las necesidades del mercado de acuerdo a sus ventajas comparativas. Antes dependíamos del café y el banano, y hoy cada vez más exportamos conocimiento por medio de software. Si hubiéramos pensado que si dejábamos de producir café y banano nos iría muy mal y que debíamos seguir haciéndolo casi que como imagen folklórica, hoy no tendríamos una gran riqueza exportadora de alto valor agregado que mejora nuestra calidad de vida, no sólo la de quienes producen esos bienes intelectuales.

Por eso el libre comercio es bienvenido. Porque tenemos, principalmente quienes menos poseen, mayores posibilidades de comprar productos de mayor calidad a un menor precio. Y nuestros productores, también podrán vender sus productos en otros países, más grandes y ricos, y no en un mercado tan pequeño como el nuestro. Es una decisión democrática basada en la justicia: qué es lo deseable, lo que beneficia a la mayoría si ésta es la más pobre o lo que beneficia a una minoría, aunque pueda haber en ella sólo alguna poca gente igualmente pobre?