Columna Libertad


LOS RETOS DEL 2003

Randall Arias S.
Director Ejecutivo ANFE

Pasadas las celebraciones de la Navidad, y esperando la de fin de año, es momento de pensar en las tareas pendientes para el 2003. Ya habíamos señalado que nuestro país, no obstante sus importantes avances a lo largo de la historia, se ha ido aletargando, ya que no progresamos como deberíamos. Si queremos no sólo mantener sino más bien aumentar el flujo de inversión extranjera directa, debemos acometer una agenda de progreso de manera urgente.

Nuestro país debe avanzar firmemente en diferentes campos. Citemos sólo algunos ejemplos: solucionar definitivamente el problema fiscal derivado de la deuda pública; diseñar una política integral en materia de justicia basada en procesos ágiles, el uso de métodos alternos de solución de conflictos y el respeto a los derechos humanos, y no en la represión; reducir la pobreza que tristemente se ha estancado; o definir de una vez por todas nuestra política educativa, empezando por algo tan básico como establecer un calendario escolar de 200 días con contenidos adecuados. Es que acaso no falta mejorar sustancialmente, por citar sólo dos materias, en matemáticas e inglés, como para decir que no existen contenidos suficientes para alcanzar esa cantidad de días y convertirlo así en un tema de calidad y no de número de días?

Dentro de todas estas tareas pendientes, destacan las relativas a la generación de un clima de inversiones que facilite la seguridad jurídica de los agentes económicos. Sobresale, tanto por su importancia como por lo desafortunado de su fracaso, la adjudicación del proyecto de Internet Avanzada, el cual simboliza con diáfana pasmosidad, la incapacidad de algunas instituciones para asumir el liderazgo exigido en estos tiempos globalizados. El fracaso de este proyecto es el síntoma más claro de la urgente reforma en materia de telecomunicaciones, que implique al menos la apertura del monopolio.

Sin embargo, en esta materia, como en varias otras, pareciera que más bien nos movemos hacia atrás. Esto debido al mal llamado proyecto de fortalecimiento del ICE presentado ante la Asamblea Legislativa, y que lejos de modernizarlo, más bien consolidará los males que carcomen tanto a ésta como a otras empresas monopolio del Estado en detrimento de nosotros los consumidores, víctimas finales del mal servicio por falta de opciones.

En materia de monopolios, es mucho lo que se debe avanzar. Cada día que pasa nos convertimos en uno de los países de mayor atraso en esta materia. Sin embargo, nuestros gobernantes parecen no querer tomar las medidas que saben necesarias.

Tareas pendientes hay muchas, para tener una sociedad más libre, justa, competitiva y de bienestar general. Estas son sólo algunas pocas, pero talvés suficientes para que al final del 2003 terminemos con más optimismo que en este 2002.