Columna Libertad


¿QUIÉNES SON LOS ENEMIGOS DEL TLC?

Enrique Tovar
Directo Ejecutivo ANFE

** ¿Quiénes son los enemigos del Tratado de Libre Comercio (TLC) de Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos?

** Conviene echarle un vistazo a los perfiles de los que aquí se oponen al TLC, porque tienen características afines y porque son predeciblemente ubicables.

** Los enemigos del TLC son políticos extraviados, figurones del «anti todo», cabecillas sindicales, un reducido número de burócratas gubernamentales, unos cuantos profesores de universidades estatales, comunistas trasnochados, uno que otro pensionado de puestos públicos, empleados de gremios que recorren las calles buscando tontos útiles, y políticos de profesión vagos de por vida.

** Como se puede ver, son aquellos que han estado contra la historia, que gustan vivir contra corriente por obstinación o porque eso les depara dividendos económicos o electorales. Y mayoritariamente se trata de personas que viven del dinero del Estado.

** Algunos de ellos han sido unos fracasados, que fallaron en sus profesiones y ocupaciones, y que no supieron hacer las cosas bien cuando desempeñaron cargos de elección popular.

** Entre ellos hay resentidos sociales, y los que nunca han sabido lo que es una empresa, o doblar el espinazo en los surcos, o que las manos se les llenen de callos en las faenas de un taller.

** Por eso van por el mundo como verdaderos parias con un discurso chueco, desgastado y caduco, tratando de embaucar a otros o al menos subirlos en el carro de la frustración que los carcome.

** Hágase un pequeño examen y escríbase sobre una hoja de papel los nombres de los más ardientes opositores al TLC. Se verá entonces que se trata de esos figurones predeciblemente ubicables cuyo perfiles expusimos líneas anteriores.

** Son predeciblemente ubicables porque, si el día de mañana bajara un ángel del cielo, inmediatamente se opondrían a su presencia y su mensaje. Es decir, para esa gente no hay nada bueno. Lo único que quieren es el caos, que el país se precipite hacia la bancarrota, y que se fortalezca el flagelo del desempleo y el hambre.

** Tal vez, dentro de ese grupito, haya alguna excepción honradamente equivocada. Pero, ¡qué pena!, debería abrir los ojos y ubicarse en la ruta correcta, en la del progreso, en la que le dará a nuestro país una importante vía hacia una mayor riqueza general.


Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica