Columna Libertad
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EXTRAVÍO SINDICAL Armando Guardia Los sindicatos, creados para cumplir una misión social, en Costa Rica sufren un total extravío. En vez de procurar el mejoramiento de sus agremiados, con talleres y cursos de capacitación, y por medio de programas de auxilio a sus familias –principalmente a las más necesitadas-, así como de brindar apoyo académico por medio de becas y cursos adicionales a los hijos e hijas de sus afiliados, se salen de su camino y muchas veces, aparte de convertirse en “revuelca albóndigas”, promueven el egoísmo, el odio y la violencia. Por eso los sindicatos costarricenses han fracasado como tales y funcionan más como células seudo guerrilleras, capaces de vociferar a los cuatro vientos el llamado a las armas, tal como se ha evidenciado en las últimas semanas con las desafortunadas manifestaciones de la Comisión Nacional de Enlace, del 14 de abril pasado. El fracaso sindical en Costa Rica es evidente: de casi dos millones de trabajadores menos del 1 por ciento del 1 por ciento están agremiados. Así como se lee. Apenas funcionan unas camarillas o argollas de mando, cuyos dirigentes se perpetúan en sus cargos y se la viven viajando. Muchos de esos dirigentes se van de viaje al extranjero –con todo pago- y cuando regresan al país inmediatamente en el aeropuerto Juan Santamaría cambian de avión para seguir en su interminable “tour”, visitando naciones de Europa, Sudamérica y Norteamérica. En ese extravío que viven los dirigentes sindicales del país –que no representan el 1 por ciento del 1 por ciento de los trabajadores de Costa Rica- se da el odio contra las empresas y contra toda figura patronal, sea del sector público o privado. También se meten en política más con el interés de establecer una plataforma hacia una diputación que por la atención y solución de los problemas nacionales. O bien, para hacer imagen y obtener la reelección hacia lo interno del sindicato. O también para conseguir una financiación, de un organismo internacional. Y en ese extravío sindical que viven sus dirigentes, son capaces de amenazar con desconocer los resultados electorales de los comicios nacionales del 2006, o bien de promover la violencia callejera si acaso es aprobado un tratado comercial que solo beneficios le deparará a Costa Rica. |
Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica