Columna Libertad


CARAZO CONTRA LA HISTORIA

Armando Guardia
Presidente ANFE

En una ocasión el pueblo de Costa Rica le dio la oportunidad de gobernar, y dejó el país en total bancarrota.

Se le dio el chance en un momento coyuntural para romper la continuidad de prácticas políticas que distorsionaban la economía y estimulaban el gigantismo estatal en perjuicio de la libertad de los ciudadanos, de las instituciones cívicas, y del bienestar general de los costarricenses.

No más tomar el poder inició una administración llena de torpezas, sin atender sugerencias al principio, y luego las demandas y reclamos del pueblo. Se peleó con todos los sectores, nacionales y externos, incluso con organismos internacionales con los que debe haber armonía aunque sin por ello dejar de exponerles planteamientos. Apoyó causas nefastas, como la del sandinismo, que no solo entronizó la dictadura comunista y la anarquía en Nicaragua, sino también el más descarado saqueo de América Latina. Sandinismo que aún sigue gobernando gracias a su alianza con Arnoldo Alemán, representante del somocismo, otrora la causa que decía justificar al movimiento de insurrección encabezado por Daniel Ortega y Tomás Borge. Hoy día, para desgracia de Nicaragua, sandinismo y somocismo tienen secuestrado a ese país.

¡Y de ello tiene responsabilidad el Lic. Rodrigo Carazo Odio que tanto apoyó a los sandinistas!

En el gobierno de Carazo el colón quedó en pedazos y su devaluación alcanzó de golpe –en solo pocos meses- un nivel nunca antes visto en la historia de Costa Rica. La inflación implacable golpeó sin misericordia a los sectores más pobres de la nación.

Su administración fue tan nula que los consumidores ni siquiera con dinero en mano podía encontrar los productos que buscaban. No había azúcar, no había manteca, no había arroz. ¡Solo había desorden, desesperanza y desgobierno!

No contento de haber hecho el peor gobierno de la historia de Costa Rica, hoy es uno de los promotores contra el Tratado de Libre Comercio (TLC), que solo beneficios le deparará a nuestro pueblo, con mayores ventas de sus productos, más empleo, y la posibilidad de que más inversión extranjera directa se produzca hacia el territorio nacional.

Ayer dejó a Costa Rica en la “pura tusa”, para decirlo con palabras populares, es decir, en la quiebra. Durante su gobierno la devaluación fue superior al mil por ciento. Hoy quiere que Costa Rica se encamine hacia el precipicio, pues oponerse al TLC es frenar el avance de sus fuerzas productivas, las únicas capaces de generar la riqueza y el empleo que a corto plazo se requieren.

En momentos en que hundía a Costa Rica, el Lic. Carazo manifestó que “Estamos haciendo historia”, casi calcando las palabras de Fidel Castro, dictador de Cuba, cuando expresó: “La historia me absolverá”.

Entonces, cuando Carazo dijo esa frase, tenía razón. Estaba haciendo historia pero de la bien negra –esa que produce caos, desempleo y hambre- y, lastimosamente, pretende continuarla haciendo, pues hoy sigue empeñado en que haya más miseria y menos oportunidades en Costa Rica.


Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica