Columna Libertad


UN PAÍS ENTRABADO

Armando Guardia
Presidente ANFE

Costa Rica se ha convertido en una nación entrabada en lo político y económico, y en medio de ese ambiente, la empresa debe producir y brindar sus servicios.

El entrabamiento que se ve en las carreteras y las calles de las ciudades es nada más el reflejo de lo que ocurre en el ámbito político y económico.

Así como se producen nudos o tapones en las bocacalles, también se está dando ese tipo de obstáculos con leyes urgentes por tramitar y con medidas económicas y administrativas que le han puesto una camisa de fuerza a la actividad productiva del país.

Veamos varios ejemplos. El “congelamiento” que sufre la tramitación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos y las naciones de Centroamérica y el simple nombramiento de un magistrado son parte de esos “nudos” que están paralizando la corriente normal que debería haber en el campo económico, jurídico y político del país.

La persistencia en mantener monopolios como los de Recope, los seguros, la producción energética y las telecomunicaciones, y en algo tan común y trivial como es la fabricación de licores, constituye un obstáculo obstinado y nefasto para las necesidades productivas del país.

No se construyen puentes, no se amplían vías importantes, están paralizados proyectos para darles más carriles a las autopistas y carreteras, y el gobierno sigue tercamente abogando por un plan fiscal lleno de defectos, inconveniencias e inconstitucionalidades.

Y en medio de toda esa nebulosa y madeja sin cuerda, la empresa privada debe producir y prestar sus servicios. Como si no fueran suficientes los efectos negativos que vienen del exterior, tal como la constante alza en los precios del petróleo y del acero.

En lo cotidiano se sigue sufriendo el papeleo y los trámites burocráticos interminables, y a las municipalidades con su insaciable voracidad fiscal, pues tratan de sacarle dinero a la iniciativa privada por todos los medios. También se sufre la amenaza constante de la corrupción que sigue campeando en los diversos ámbitos del sector público, donde la condición de la mordida o la coima es una amenaza con la que tienen que tropezar los usuarios.

Sí, Costa Rica es una nación entrabada y hay que hacer algo -el llamado es para todas las fuerzas vivas y cívicas del país, para todos los costarricenses honrados que anhelan una patria mejor- para ir acabando con el “síndrome del entrabamiento”, que solo hunde al país en mayor desesperanza y pobreza.


Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica