Columna Libertad


LA DICTADURA DE LOS MONOPOLIOS

Armando Guardia
Presidente ANFE

Una dictadura equivale a una imposición. Una dictadura equivale a que la población de una sociedad determinada, solo pueda aceptar lo que se le permite. Una dictadura significa limitación de opciones, restricción a la hora de decidir, imposibilidad de escoger con amplitud.

Pues bien, los monopolios -públicos o privados- son una dictadura, porque obligan a los consumidores y usuarios a solo poder adquirir sus productos o solo poder recurrir a sus servicios. No importa su calidad. Como se dice popularmente: o lo toma o lo toma. El ciudadano no tiene otra salida. ¡Está atrapado!

Curiosamente, Costa Rica, que es una nación democrática, donde nos sentimos libres, tenemos que afrontar la dictadura de los monopolios. Es decir, dentro de la república que Costa Rica es, existen dictaduras en diversos sectores porque a los ciudadanos y ciudadanas no se les permite escoger con amplitud los productos, o poder decidirse -dentro de una amplia oferta- por los diversos servicios.

Costa Rica, territorio libre de América, Costa Rica, esplendor de libertad en el concierto de las naciones del mundo, tiene varias dictaduras que, obviamente, distorsionan su economía y le hacen más difícil -¡más pesada!- la vida a su población.

Está la dictadura de la telefonía, pues los usuarios no pueden ir a varias compañías y decidirse por la que le dé mejor servicio, o le ofrezca ventajas en sus tarifas. O se trata con el ICE o se trata con el ICE. No existen otras posibilidades.

Está la dictadura de la electricidad, pues solo existe una institución que puede producirla, aunque en los últimos años se ha dejado un pequeñísimo porcentaje para que la iniciativa privada contribuya con esos esfuerzos, y en alguna medida le alivie al Estado la tarea de inversión en ese campo.

Está la dictadura de las pólizas de seguro, pues solo se puede recurrir a una institución para adquirir un seguro para el auto o para la casa, o para conseguir un seguro de salud o un seguro de vida. O le compras la póliza de seguro al INS o se la compras al INS. No existe otro camino.

Está la dictadura de los combustibles y otros derivados de petróleo, que constantemente nos encarece la gasolina y el diésel, artículos sobre los que pesan elevadísimos impuestos. Por eso, con esa fisga tan costarricense, se dice a menudo que "RECOPE es el árabe que vende más caro los combustibles". Incluso, son los de mayor costo en toda Centroamérica. Ha! Y ya no refinamos sino que importamos combustibles refinados , pero seguimos invirtiendo en refinación.

Nosotros los ticos, que nos consideramos libres y que tenemos derecho a respirar a plenitud la libertad, debemos sufrir diversidad de dictaduras dentro de nuestro propio sistema. Aquí, y hay que decirlo sin tapujos, funcionan las dictaduras de los monopolios, que le impiden a los costarricenses -en pleno tercer milenio- a ser plenamente libres.


Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica