Columna Libertad
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EL TLC Y LOS PEQUEÑOS AGRICULTORES Armando Guardia Sasso El Tratado de Libre Comercio (TLC) de Centroamérica (incluida Costa Rica) con Estados Unidos es un convenio de beneficio mutuo y por tanto tendrá repercusiones en la vida en general de nuestro país. La razón es simple. Costa Rica tendrá mayor acceso con sus productos al principal mercado del mundo, que paga en dólares. De allí que los agricultores, principalmente los pequeños, no deben hacer caso a la falsa información que algunos propagan, haciéndoles creer que con el TLC serán perjudicados.Todo lo contrario. El movimiento comercial de los pequeños agricultores tiene tres vías principales: suministrar sus artículos a empresarios de mayor capacidad para que los coloque en el extranjero, o bien vender directamente en el exterior, o colocarlos en el mercado interno. Por cualquiera de esos caminos, el pequeño agricultor tendrá sus ventajas con el TLC. Si forma parte de una cooperativa o si le suministra su producción a una corporación, que a su vez la manda al extranjero, pues su nexo se fortalecerá, por cuanto, a no dudar, Estados Unidos, al abrirse más a los bienes nacionales, requerirá en mayor cuantía de esos productos. Si exporta directamente, pues más bien se va a ver en apuros, porque desde Estados Unidos le van a pedir cargamentos mayores de lo que produce. Y si coloca en el mercado interno, pues también el mercado local se pondrá requetebueno al enviar los grandes productores, así como los medianos, más artículos a Estados Unidos. Eso provocará una mayor demanda en nuestro medio. De tal manera que al pequeño agricultor, al igual que a los demás sectores de nuestro país, el mayor acceso al mercado de Estados Unidos, por medio del TLC, le será beneficioso. Si la demanda de los artículos va a subir, y si los precios podrían mejorar apreciablemente, el agricultor -no importa el tamaño de su unidad de producción- debe respaldar la pronta aprobación del TLC con Estados Unidos. Lo contrario, no contar con mayor apertura de ese mercado, es seguir en una situación limitada, que no permitiría la expansión de la actividad agrícola interna. Habría una sobreproducción. Buena parte de la cosecha quedaría en las propias plantaciones o habría que botarla. Y en el mercado local los precios se vendrían abajo por ese exceso de oferta. Esta situación es de sobra conocida por los pequeños agricultores. Para remediarla en parte, el TLC con Estados Unidos, es una vía nada despreciable. |
Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica