Columna Libertad
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¡Tsunami! Luis Di Mare - ANFE El pasado 26 de diciembre del 2004, un choque de placas tectnicas bajo el Océano Indico frente a las costas de Indonesia gener un terremoto de magnitud 9 uno de los ms grandes de que se tenga noticia- y grandes olas tsunamis- que asolaron las costas del Océano Indico y que dejaron sin vida a ms de 150.000 personas. Esta catstrofe natural, una de las grandes de la historia, ti# de tristeza esta poca festiva de fin de ao. Despus de estos eventos, y con tantos costarricenses que en esta poca visitamos nuestras hermosas costas, es natural preocuparse por estos fenmenos naturales. Afortunadamente los tsunamis son realmente una rareza. En muchos casos -ignoro si en todos- se aprecia un mismo comportamiento: Un temblor o terremoto, y despus de cierto tiempo el mar primero se aleja y regresa como un muro de agua, a veces con gran fuerza, a veces ms bien como una fuerte marea. En realidad, este ltimo comportamiento es el ms frecuente. Por ejemplo despus del fuerte terremoto de Manzanillo (magnitud 8) en la costa del Pacfico de Mxico en 1995, hubo a lo largo de 200 kilmetros de costa aumentos del nivel del mar de 1 a 5 metros. En la ciudad de La Manzanilla, Jos Martnez, productor local de tortillas, tom fotografas que muestran un mar que primero retrocede unos 200 metros para despus regresar lentamente e inundar suavemente la hermosa localidad costera. La desgracia tambin ha tocado a Centroamrica: El 1ero de septiembre de 1992 a las 7:15 p.m. un terremoto de magnitud 7.0, cuyo epicentro desafortunadamente- era poco profundo, provoc un deslizamiento submarino que form tsunamis que 20 minutos despus inundaron la costa nicaragense: En la localidad de El Trnsito (aproximadamente 1000 habitantes), una de las ms afectadas por estar ms cercanas al epicentro, murieron 14 nios y 2 ancianos. No s de tsunamis que hayan ocurrido en nuestra querida Costa Rica. La regla es que si hay un temblor o terremoto es mejor alejarse de las costas, pues existe la posibilidad de que el terremoto haya generado un tsunami. Si en las costas del Ocano ndico hubiera existido una poblacin costera entrenada en algo tan sencillo como sintonizar una estacin de radio que informara del peligro de tsunami, se habran salvado decenas de miles de vidas. Probablemente esta terrible catstrofe sirva para que a lo largo y ancho del mundo se establezcan estos sencillos sistemas de alerta, pues en general basta alejarse un poco de la costa para no ser afectado. Por supuesto que una localidad que viviera la terrible desgracia de tener un terremoto exactamente frente a sus costas, poco puede protegerse, pero realmente habra que tener una mala suerte extraordinaria para encontrarse en esa situacin. El mayor terremoto que ha registrado la sismografa moderna es el de Valdivia, Chile, en 1960, que consisti en una serie de sismos uno de los cuales lleg a tener una magnitud de 9.5: La ciudad fue asolada por tres olas, pero la primera ola lleg 40 minutos despus del sismo. An en medio de semejante cataclismo es de utilidad un sencillo sistema de alerta. Se me hace cada vez ms difcil dedicar el tiempo necesario para informarme y escribir con propiedad sobre los controversiales temas de poltica pblica que tradicionalmente se han tratado en esta columna, por eso es posible que no contine participando tan a menudo como en los ltimos meses. Ha sido un sido un gran honor escribir esta columna continuamente durante casi un ao. Doy un especial agradecimiento al Sr. Manuel Daz, de Diario Extra, que ha soportado estoicamente mis sistemticos atrasos en la entrega de estas intervenciones. Gracias y ojal que hasta pronto. |
Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica