Columna Libertad


Es conveniente importar automóviles usados

Luis Di Mare - ANFE

Los últimos 100 o 200 años nos han dado una maravilla tecnológica tras otra: Enfermedades que eran mortales se curan con unos pocos colones en medicinas, muchos empezamos a tener más problemas por comer demasiado que por hambre o desnutrición, tenemos tanta información y entretenimiento que no sabemos qué leer o qué programa de televisión o película ver. Hasta en un país de ingreso medio como Costa Rica empieza a haber tal abundancia de bienes y servicios que lo que antes parecía maravilloso, como el automóvil, algunos empiezan a verlo como una molestia. Pero eso no hace que el automóvil deje de ser una maravillas de la tecnología.

Un economista de renombre mundial decía que no tenía sentido pagar más de $2000 (poco más de 900.000 colones) por un automóvil ya que con ese dinero se compraba (en los EUA) un vehículo que prácticamente daba el mismo servicio que uno nuevo. En un país como los EUA, que comparado con nosotros tiene bajos aranceles para los automóviles y altas remuneraciones para los técnicos automotrices (mecánica, electricidad automotriz, carrocería, etcétera) cuando un automóvil envejece y aumenta las probabilidades de necesitar reparaciones, pierde precio rápidamente debido al alto costo de las reparaciones en ese país. Por eso es posible para los costarricenses conseguir vehículos en el hermano país a muy buen precio. Generaría riqueza comprar automóviles en mal estado en los EUA a precios de ganga, importarlos y repararlos en el país, generando empleos para nuestros técnicos automotrices y brindando a muy buen precio automóviles para los costarricenses. Pero el ahorro para los costarricenses puede ir todavía más lejos: Los altos precios de los repuestos siempre han sido una carga para los dueños de automóviles, es mi opinión que es muy difícil tener un stock de repuestos nuevos a bajo precio. Pero ahora pedazos de automóviles que no se reparan, secciones de automóviles chocados, etcétera, se importan para vender como repuestos usados, llevando a otro importante ahorro para el bolsillo del automovilista.

Se ha argumentado que los automóviles viejos dañan la naturaleza. Así es. Todo motor de combustión contamina. Pero si vamos a prohibir todo lo que daña la naturaleza, tendríamos que empezar por prohibir la industria, la vivienda, especialmente nuestras viviendas de un solo piso, que tanto espacio ocupan y, sobre todo, la agricultura, la actividad que más superficie de naturaleza daña. Podríamos llegar al extremo de decir que debemos prohibir la civilización tal y como la conocemos. De todas maneras un motor que contamina es un motor “gastón”, poco eficiente, y con los precios actuales del petróleo y con los impuestos que pagamos sobre la gasolina se hace muy caro mantener un motor en mal estado.

Que el Estado intervenga para dificultar de alguna manera la importación de autos usados puede llevar a que dinero que se pagaría a técnicos automotrices costarricenses para reparar automóviles usados se use para pagar automóviles nuevos a las multinacionales que los fabrican y a obligar a gastos mucho mayores a quiénes no pueden prescindir de un vehículo. Además sería útil averiguar qué ocurre cuando una familia que no tenía automóvil puede pagarse uno : ¿Aumenta la vida familiar con la facilidad de hacer paseos? Si el jefe del hogar trabaja independientemente o es agricultor ¿cuánto aumenta su productividad con la facilidad de transporte que le brinda tener su propio vehículo? ¿Cuánto mejora la calidad de vida?


Publicada originalmente en el "Diario Extra" de San José, Costa Rica