Columna Libertad


LOS PROBLEMAS DE LA JUSTICIA

Randall Arias
Director Ejecutivo de ANFE

Cada vez más se habla de los problemas de la justicia en nuestro país. Sin embargo, son escasas las propuestas de solución que vayan más allá de lo simple o lo parcial. ANFE realizó dos mesas redondas sobre esta problemática, y fue interesante ver el consenso existente entre destacadas personas e instituciones relacionadas en el tema. Tanto el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, el Diputado Corrales, el Presidente del Colegio de Abogados, el Dr. Rodolfo Piza Rocafort, y destacados juristas de este país, coincidieron en la necesidad de desjudicializar la solución de una cantidad importante de conflictos.

Hay una coincidencia con respecto a que el Estado no puede seguir pretendiendo dar respuesta a todo, incluyendo la materia de justicia. Por ejemplo, aunque al Poder Judicial le entran anualmente casi un millón de casos, alrededor de la mitad de ellos corresponden a la materia de tránsito, correspondiente a partes sin oposición, que no merecen dedicar el valioso tiempo de un Juez, que podría estar resolviendo los casos realmente importantes para el conjunto de la sociedad. Igual sucede con los juicios cobratorios de los Bancos, en los cuales el Poder Judicial se convierte en cobrador en casos que no tienen mayor relevancia social.

Estos dos ejemplos nos demuestran la importancia del trabajo coordinado de los diferentes Poderes de la República, pero con un norte claro, con objetivos comunes. La reforma judicial trasciende al Poder Judicial. Requiere el apoyo de toda la sociedad. Por eso ANFE colabora en este esfuerzo, y ve con entusiasmo el esfuerzo del Colegio de Abogados por facilitar una agenda de reforma, aunque sea solamente de la actividad jurisdiccional. Es importante apoyar la iniciativa de eliminar el monopolio del Estado en la solución de un conjunto de conflictos como los mencionados que pueden ser perfectamente solucionados de forma privada.

En el marco de la Constitución y la ley, por qué no autogestionar los conflictos sociales? Por qué no desarrollar la capacidad, solidaria y responsable, de alcanzar nuestras soluciones, bajo el imperio de la ley y por medios pacíficos? El Poder Judicial debe estar reservado para los casos más delicados socialmente, como la materia penal, o cuando sea necesario contar con novedosa jurisprudencia, por citar dos ejemplos.

Esperamos que tanto el Colegio de Abogados, como los Poderes del Estado y los interesados en el tema, retomen lo que se ha sugerido en cuanto a modificar el monopolio del Poder Judicial en la solución de los conflictos sociales.