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Asociación Nacional de Fomento Económico ANFE Boletín Junio del 2008
Mensaje de la Presidencia de ANFE Pronunciamiento de la Red Liberal de América Latina Columna Libre - Breves sugerencias sobre el uso de energía Pensamiento izquierdista fuera del silabario - Maria Dickerson Eliminar el colón - Luis E. Loría Un experimento delicado - Luis E. Loría Parábola de la distribución - Luis Mesalles
MENSAJE DE LA
PRESIDENCIA DE ANFE En este mes (junio del 2008) ANFE no realizó
su foro mensual usual debido a que llevó a cabo el seminario titulado “La
Capitalización del Banco Central”, asunto de vital importancia para los
costarricenses deseosos de aminorar los problemas inflacionarios que agobian al
ciudadano. Dicha actividad, efectuada el 27 de junio en
el Hotel Radisson, nos brindó la enorme satisfacción de que el salón previsto
para la actividad estuvo totalmente lleno, con una concurrencia ansiosa de que
el tema se tratara con toda amplitud y seriedad. Con alegría les indicamos que tuvimos una asistencia de casi
65 personas, que de una u otra forma recompensaron los esfuerzos que hemos hecho
en la Junta Directiva de ANFE por relanzar a nuestra institución al cumplir sus
50 años de existencia. En dicha actividad participaron como oradores
los diputados Mario Quirós del Movimiento Libertario, José Rosales del Partido
Acción Ciudadana y Jorge Eduardo Sánchez del Partido Unidad Social Cristiana,
todos ellos integrantes de la comisión legislativa que dictaminará sobre el
proyecto de Ley enviado a la Asamblea Legislativa por el Poder Ejecutivo. Además,
expuso sus criterios el Lic. Gerardo Corrales, gerente general del BAC-San José
y la posición de ANFE fue presentada por nuestro Vicepresidente, el Dr. Juan Muñoz. Para este boletín contamos con diversas
colaboraciones, entre ellas dos de nuestro ya frecuente colaborador, don Luis
Loría, una de las cuales posee por título “Un Experimento Delicado” y, la
otra, “Eliminar el Colón”. Asimismo,
se presenta una traducción de una columna de la periodista María
Dickerson publicada el 6 de junio en el diario Los Angeles Times y que versa
acerca de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, fortaleza del
pensamiento liberal en Centro América. La columna tiene por nombre
“Pensamiento Izquierdista fuera del Silabario.” Asimismo, se incorpora un
importante pronunciamiento de la red Liberal de América Latina (RELIAL) en
torno a las limitaciones a las libertades políticas que lamentablemente se están
dando en Venezuela. También presentamos nuestra columna regular “Pensamientos
de liberales”, así como una colaboración enviada por nuestro asociado el Dr.
Luis Mesalles y que hemos titulado “Parábola de la Distribución”. Nuestro colaborador, don Carlos Federico
Smith, publicó en el periódico La Extra del mes de junio, las columnas
tituladas “Impuestos Escondidos”, “Los Toritos Bienvenidos”, “La
Capitalización del Banco Central”, “Sin el Santo y sin la Limosna” y
“Transporte Colectivo Seriamente”. Don
Carlos Federico también colabora con nosotros en esta ocasión con su sección
“Columna Libre”, la cual lleva por título “Breves Sugerencias sobre el
Uso de Energía”. Oportunamente les informaremos por correo
electrónico acerca de las actividades que estamos preparando para el mes de
julio, entre ellas, se repetirá el curso sobre Liberalismo que ANFE lleva a
cabo durante 4 sesiones de una hora cada una. Asimismo, se planea realizar un
foro acerca del tema “Ciencia y Libertad,” e igualmente estamos considerando
efectuar un seminario en torno al tema energético, de lamentable importancia
reciente por los acontecimientos de todos conocidos. La
misión de nuestra institución es la de promover el progreso de la economía dando apoyo a las iniciativas
que fortalezcan la libre empresa, principal generadora de oportunidades de
empleo y riqueza en aras de la democracia y de la libertad. ANFE celebra este año
el 50 Aniversario de su fundación y a lo largo de su fructífera vida
inclaudicablemente ha luchado por cumplir con su misión. Ahora, tanto como en
su origen, ANFE se apresta a consolidar su posición de defensora de los más
altos principios de libertad ciudadana, formadora de opinión y claustro de
deliberación y análisis de los temas relevantes para las libertades cívicas. Para
lograrlo necesitamos su apoyo de diversas formas, tanto honrándonos con su
presencia en los foros y seminarios que realizamos, así como leyendo nuestras
publicaciones de libros y nuestra columna regular en el periódico La Extra.
Pero, ante todo, nos complacería enormemente que formaran parte de nuestra
institución, ya sea como asociado o asociada o bien como patrocinador. El
aporte pecuniario para asociarse es bajo, pues los ¢5.000 mensuales requeridos
son resultado del manejo frugal de nuestra institución.
En el caso del patrocinador, el monto de ayuda mensual solicitado es un mínimo
de ¢20.000 mensuales, que sabemos es relativamente poco en defensa de la
libertad. Entre
los beneficios concretos de la membresía, además de la promoción del ideario
antes expuesto que hacemos de muy diversas maneras, están recibir regularmente
nuestro boletín informativo, asistir a los foros mensuales (de los cuales ya en
este año hemos realizado 5), así como a los seminarios que efectuamos y para
los cuales habrán notado que hacemos un esfuerzo para que de ninguna manera
resulten onerosos. Asimismo, podrán
utilizar la biblioteca de nuestra institución y sus instalaciones para
actividades acordes con nuestro pensamiento, además de que la membresía es
necesaria para poder ser elegido eventualmente como miembro de la Junta
Directiva de ANFE. Para
afiliarse, simplemente háganlo mediante una llamada a nuestros teléfonos
2253-4460, 2224-7350 u 8376-1947, o por el fax 2253-4497 o a la dirección
electrónica anfe@anfe.or.cr o por el sitio
www.anfe.or.cr. Asimismo, se puede hacer a nuestra dirección postal,
Apartado 3577-1000, San José, Costa Rica. Jorge
Corrales Quesada
Presidente de ANFE
PRONUNCIAMIENTO
DE LA RED LIBERAL DE
AMERICA LATINA RELIAL
condena la ilegal inhabilitación del Gobierno venezolano a la participación
política de cuatrocientos líderes de la oposición democrática en las próximas
elecciones de Noviembre Venezuela
vive uno de los momentos más oscuros de su historia republicana. Desde hace
diez años el país es gobernado por un régimen socialista y autoritario en
el cual se conjugan lo peor del militarismo latinoamericano con lo más
detestable del anacronismo izquierdista. Diez años en los cuales una y otra
vez se han conculcado los derechos ciudadanos y se ha reinterpretado
arbitrariamente el significado de todas y cada una de las libertades
ciudadanas. Diez años en los que el gobierno se ha expresado en una revolución
permanente dirigida sobre todo a tornar insignificante y baladí el Estado de
Derecho como mecanismo rector de la convivencia plural y diversa de una
sociedad moderna. Diez años en los que el despotismo, la arbitrariedad y el cálculo
autoritario son el signo y la única norma que sigue el gobierno. Diez años
de receso de la justicia y de usurpación de la ley por la conjura de un grupo
que ha secuestrado la dignidad y el decoro de los poderes públicos, ha
enlodado el ejercicio de cualquier magistratura y ha convertido la postración
en la única posición posible para mantenerse dentro del gobierno. Sin
embargo el gobierno ha encontrado un obstáculo infranqueable en la vocación
democrática y libertaria del pueblo venezolano. A pesar del mensaje sistemático
dirigido a sembrar la desesperanza y la desconfianza, la sociedad venezolana
no ha dejado pasar la oportunidad para manifestar que No quiere seguir
viviendo al margen de la libertad y el derecho. Así fue de claro el
pronunciamiento el 2 de diciembre. Y así parece ser la tendencia que se va a
manifestar en las elecciones regionales de Noviembre de este año. Pero el
gobierno quiere lograr por las malas lo que en buena lid sabe que no puede
conseguir. Por eso, utilizando argucias, exhibiendo impúdicamente el
secuestro de la independencia y el decoro de los poderes públicos,
manifestando claramente su desempeño maquiavélico, inventó la inhabilitación
política de cuatrocientos líderes de la oposición democrática. Al margen
de derechos humanos consagrados en la Constitución, dejando de lado cualquier
atisbo de decencia política, manifestando con absoluta contundencia que
ninguno de los poderes públicos está interesado en mantener la vigencia de
la justicia y del derecho, expresando con la fuerza de los hechos cumplidos
que el régimen constitucional venezolano degeneró en conjura y conspiración,
se utilizó al Contralor General de la República para dejar fuera del juego
político a dirigentes que cuentan con el apoyo mayoritario de la población y
muy posiblemente iban a ser la punta de lanza para un cambio en el escenario
político nacional. Los inhabilitados de hoy eran los llamados a ser
gobernadores y alcaldes democráticos de las regiones más importantes del país,
y desde allí los que debían dirigir el rescate de las libertades, la
vigencia del derecho, la imposición de la justicia y el reencuentro con la
esperanza. Por eso, con frialdad artera el gobierno los deja fuera de esa
posibilidad para intentar mantener su hegemonía y seguir de esta forma
pisoteando a la sociedad venezolana con toda la fuerza del poder ilimitado que
no encuentra ni instituciones ni leyes que lo contengan. La
inhabilitación política intentada desde una resolución administrativa, con
el silencio cómplice de todos los poderes públicos, es herir de muerte a la
democracia venezolana y mostrar la verdadera cara del régimen que gobierna el
país: autoritarismo y opresión. La inhabilitación política es la mejor
muestra de lo que puede llegar a ser un país cuando la libertad deja de ser
el signo y la lógica del gobierno. Denunciamos el intento despótico de
sabotear la democracia venezolana y exigimos a la Comunidad Internacional que
haga saber al régimen venezolano el repudio de los demócratas al intento de
despojar a la democracia de sus esencias, sin las cuales no pasa de ser mera
apariencia. RELIAL,
Red Liberal de América Latina ´
PENSAMIENTOS
DE LIBERALES “Hemos
visto que el nuevo puritanismo tomó el liderazgo desde el puro principio de la
crisis energética y se manifestó a sí
mismo tan pronto como se permitió que los oficiales gubernamentales hicieran
las reglas y las regulaciones diseñadas para conservar energía. Todo lo que
era esencial se debería de mantener; todo lo que era frívolo debería de ser
echado al mar. Ahora bien, Usted sabe tanto como yo acerca de que la criatura
humana tiene una capacidad infinita de figurarse cómo mejorar
independientemente de cuál sea la situación.
Por lo tanto, aún los intentos más estrictos de regular su vida han
sido enfrentados con movidas persistentes por parte de cada individuo.
Esto puede ser visto como la era de la movida para ubicarnos adonde
queremos estar aún si esto requiere de más energía
para poder lograrlo. Por supuesto,
a esto se le llama ser un mal patriota, al menos por parte de aquellos que hacen
las reglas con el propósito de alterar su estilo de vida. Por supuesto que
muchos, al menos por un poco tiempo, podrán estar voluntariamente de acuerdo
con reducir sus termostatos, con manejar menos, de apagar las luces y de estar
dispuestos a aceptar aún cosas peores. Pero, en todo caso, ¿cuánto podrá
durar ese voluntariado cuando significa que Usted tenga que hacer lo que no
quiere hacer, aunque sea por la patria? Roger LeRoy Miller, The Economics of Energy: What Went
Wrong?, New Jersey: Thomas Horton & Co, 1974, p. p. 49-50. “Se
han introducido soluciones tentativas tales como medidas de planificación del
transporte (semáforos sincronizados, estacionamientos regulados), tráfico
limitado de vehículos en áreas seleccionadas, promoción de ciclo-vías y un
sistema de tránsito público. En
la Ciudad de México se prohibió el uso de vehículos de acuerdo con el número
de la placa y según la fecha (par o impar).
Las familias ricas resolvieron este problema comprando un segundo vehículo,
empeorando así la situación inicial… Existen muchas alternativas a la
dependencia automovilística tales como intermodalidad (combinando las ventajas
del trasporte individual y del colectivo) o trasporte compartido… Sin embargo,
estas alternativas tan sólo pueden ser parcialmente ejecutadas en tanto el
automóvil continúe siendo la elección primaria como proveedor de movilidad
urbana. Sin embargo, existen otras poderosas fuerzas compensadoras
que influyen en la elección del modo de transporte, concretamente la congestión.”
Jean-Paul Rodrigue, “Urban Transport Problems,” Departamento de Economía y
Geografía, Universidad Hofstra, Estados Unidos. “Una
vez que el programa (de prohibición de manejar en ciertos días) se hizo
permanente, condujo a un comportamiento del consumidor sustancialmente diferente
del esperado por sus proponentes. El público que maneja, con una restricción a
largo plazo en su manejado, aparentemente encontró que el sistema de transporte
público era un sustituto muy imperfecto. De manera que, en vez de lanzarse
hacia la utilización del trasporte público, como lo habían esperado las
autoridades, los residentes de la Ciudad de México simplemente compraron
más vehículos, de forma tal que estuviera al menos uno de ellos disponible
para cada día establecido… Evidencia indirecta sugiere que el programa de
prohibición de manejo en ciertos días, puede haber exacerbado el problema de
contaminación del aire al incrementar la compra de vehículos.” Ramiro Tovar
Landa, “Mobile Source Pollution in México City and Market-Based
Alternatives,” Regulation, Vol. 18, No. 2, primavera de 1995. (Agrega quien
esto edita: y los segundos vehículos que compraron las familias ricas eran más
chatarrosos comparados con el primero que tenían, lo cual incrementó la
contaminación. En el caso de Costa Rica, posiblemente ese segundo vehículo
comparado con el primero no sea tan eficiente en el uso de combustibles, con lo
cual aumentará el consumo total de combustible. Algo que no esperaban los burócratas:
una vez más en acción aparece la ley de las consecuencias no previstas.
Jorge Corrales).
COLUMNA LIBRE Es
muy posible que las sugerencias sencillas que se me ocurren en torno a las políticas
energéticas que hoy se siguen en nuestro país, nunca vean la luz.
Me imagino que será porque encaran la mentalidad socialista de algunos
de quienes han definido nuestras políticas energéticas, precisamente
caracterizadas por una notoria intervención estatal. O tal vez porque afectarían
algunos feudos casi entronizados en nuestro medio, lo cual nos trae a colación
el significado de la tiranía del status
quo. Asimismo, no debían descartarse razones que una mente individual como
la mía puede no haber tomado en cuenta –algo hemos aprendido de Hayek- motivo
por el cual acudo a que sea el mercado quien defina acciones que no pueden ser
tomadas por mente individual concreta, sin que tenga la arrogancia de pretender
conocerlo todo. Primera
sugerencia: eliminar el monopolio de RECOPE.
No se asusten; no voy a profundizar en esta propuesta pues me tomaría
mucha letra y probablemente aburriría a los lectores de esta columna.
Tómenlo como la reiteración de un principio de ANFE, cual es su lucha
contra los monopolios y RECOPE es
uno de los más notorios. Segunda
sugerencia: va muy en contra de la política (si así se le puede llamar)
recientemente dictada por el gobierno de subsidiar relativamente el uso del
diesel, al tiempo que carga de impuestos a otros combustibles.
El tema es algo nebuloso pues el gobierno lo que propone es eliminar un
impuesto sobre el diesel y no subsidiar su utilización.
Ese ogro filantrópico lo que simultáneamente ha decidido es que el
impuesto al diesel se traslade a las diferentes gasolinas que vende RECOPE.
No da un subsidio al precio del diesel, sino que en compensación aumenta
el impuesto a las gasolinas. Pero,
para sosegar en parte la queja pública de que la rebaja en el precio del diesel
beneficia a los dueños de vehículos de lujo movidos por ese combustible, el
estado ha propuesto compensar el favorcito con un aumento en los impuestos de
circulación que pagarían a fin de año. Así,
mucho quejoso de la “injusticia” que se daba, tendría que sosegar su
razonable ira. Pero el cálculo del gobierno, que nunca pierde oportunidad de
aumentar nuestros impuestos, está más bien en aumentar su recaudación porque,
por una parte, compensa la rebaja en el diesel con un aumento en los impuestos a
las gasolinas, y, por la otra, adicionalmente eleva el gravamen al ruedo de un número
sustancial de “vehículos de lujo” que usan el diesel. Por
esta -entre otras razones- creo que no deben darse subsidios cruzados por las
enormes distorsiones y afecciones que ocasionan a la ciudadanía.
Aceptemos, por un momento, que la decisión del gobierno de subsidiar
relativamente el uso del diesel se toma para ayudar a los grupos más pobres
(subsidio del transporte público) así como a sectores productivos (para apelar
al sentimiento popular, señala a los agricultores, pero también entran algunos
muy poderosos que usan el diesel en su producción). Asumamos que tal fin es
loable, pero de inmediato surgen varias preguntas.
En primer lugar, si se trata de ayudar a los pobres, entonces, ¿por qué
desprecia al pobre que usa un carrito viejón y barato movido por gasolina?
Resulta obvio que hay mucho pobre que se mueve en vehículos que usan
gasolina y que ahora será doblemente gravado con esa política gubernamental de
subsidios cruzados. La conclusión lógica de tal política gubernamental es que
hay “unos” pobres y hay “otros” pobres. A “unos” los ayuda, a
“otros” los arruina más. Este
criterio gubernamental lo califica como oportunista, demagógico y alejado del
principio de igualdad ante la ley (esto es, hay unos menos iguales que otros). En
segundo lugar, si de ayudar al sector productivo se trata, me pregunto, ¿acaso
no es “productivo” un profesor universitario quien usa su carro impulsado
por gasolina para ir a dar clases y quien ahora verá como violentamente se
incrementa su costo de producción? ¿O es que acaso no es “productivo”
-digamos- un médico que se traslada en carro de gasolina a prestar sus
servicios en un hospital? ¿O tampoco es “productivo” el obrero de una fábrica
que usa ese tipo de carro para ir a trabajar?
Según el gobierno, no lo son. Simplemente
son ciudadanos de segunda que ahora tendrán que pagar más, pero mucho más, de
lo que en verdad cuesta trasladarse a “producir” para otros seres humanos.
Simplemente el objetivo público es que algunos paguen en beneficio de otros. De
nuevo, se otorga un subsidio a “unos” productores a costas de “otros”
productores. Otra vez más, la
hipocresía social. Anecdóticamente,
me contó un amigo empresario que alguien le preguntó su opinión acerca del
proyecto de subsidiar al diesel con un impuesto a la gasolina, dado que su
flotilla de vehículos era toda de diesel. Me comentó que su primer impulso
produccionista fue dar una respuesta positiva a esa iniciativa, pero una segunda
reflexión lo hizo pensar en que, con esa medida, no se tomaba en cuenta que se
empobrecía a la clase media, que es la que esencialmente consume sus productos.
Me señaló que Costa Rica se ha convertido básicamente en una economía de
servicios en donde la mayor parte de la gente que labora en ese segmento tiene
autos de gasolina. Con la medida
propuesta, se empobrecería al grueso de los consumidores.
Con suma sencillez, mi amigo empresario desnudó una enorme y grave
consecuencia no prevista a raíz de las decisiones de los zares energéticos de
nuestro país. Tercera
sugerencia: ¿Por qué RECOPE insiste en llevar a cabo enormes inversiones que
el sector privado podría llevar a cabo a su cuenta y riesgo? No es necesario
estar bien informado para sabre que desde hace mucho tiempo RECOPE –en donde
RE significa refinadora- no refina nada de nada.
Es un simple intermediario importador de unos bienes bajo su manto monopólico,
además de otros para los que no hay razón de ser un único importador, como es
el caso del gas licuado derivado de gas natural. RECOPE debería de limitarse a
importar lo que su ley permite, mientras que el estado debería facilitar que
los individuos privados abastezcan libremente a los consumidores, sin endosarles
el costo de quiméricas inversiones cuya experiencia fallida es la mejor lección
de incapacidad recientemente tenida. Sí, como dice el gobierno, la cosa está
“fututa”, debería dejar que las personas puedan aportar sus recursos,
conocimientos, habilidades y disposición de asumir riesgos, en vez de ser la doña
toda que intenta resolver cuanto problema aparece en nuestra sociedad, en la
que, más bien, muchos surgen de su propia acción.
Si
duda de lo expuesto, averígüense el monto de los planes de inversión que
RECOPE ha presentado ante la Contraloría para los próximos años, en donde
lamentablemente deja de lado a la capacidad privada de suplirlos. El gobierno lo
que va a lograr es ampliar su participación interventora en la economía. El
estado costarricense haría mejor con no poner obstáculos a la capacidad
creativa de nuestra empresa, a través de una regulación exageradamente
innecesaria. Si actuara como facilitador de la acción privada, se incrementaría
en mayor grado el progreso y la riqueza de la nación y de sus ciudadanos. Cuarta
sugerencia: mucho costarricense ya habrá notado la mejoría en la fluidez del
tránsito una vez concluidas las obras en la antigua rotonda de San Sebastián. Esta loable acción del Ministerio de Transportes sirve para
probar algo: que las viejas rotondas causan enormes presas, en donde los vehículos
hacen largas filas gastando innecesariamente una enorme cantidad de combustible.
Urge variar la estructura de ciertas vías cruciales para el transporte
urbano. Como tal cambio requiere de una fuerte inversión, a pesar de la gran
recaudación de impuestos a los combustibles que se supone eran para mejorar las
vías, al menos, ¿porqué, por un cierto tiempo mientras se realizan tales
obras, no se contrata más inspectores de tránsito para que todos los días y,
en especial, en horas pico, se dediquen a agilizar el tránsito por las
rotondas? Si se hicieran bien las cosas –no es mucho pedir al Tránsito-
el costo de esos agentes de tránsito adicionales se vería más que compensado
por el ahorro de combustible. Quinta
sugerencia: Quiten ya el cobro de peajes. ¿Qué será que las autoridades de
gobierno no ven los reportajes de noticieros en la televisión que muestran las
enormes filas al pagar los peajes? Los
gobernantes, con tal de agarrar unos pocos colones por el peaje que cada uno de
nosotros paga, no toma en cuenta el enorme gasto de combustible en que incurre
cada ciudadano por las presas que se arman en las casetas de peaje. Sexta
sugerencia: ¡Qué lindo y fácil es decir que la solución al gasto de
combustibles en el país está en el empleo colectivo de vehículos en vez de su
uso individual! Bueno, a estos precios del combustible ya muchas personas, por
medio de las empresas, están contratando transporte colectivo.
Yo conocí cómo –ya hace varios años- en una entidad reguladora un
trabajador compró una buseta para brindar transporte diario a un grupo de compañeros
desde Cartago a San José y viceversa. Al
tiempo ya había podido amortizar su busito y los compañeros estaban felices
porque se evitaban las enormes presas del centro de San José, viajaban con toda
comodidad y con amigos, a la vez que tenían un servicio siempre a tiempo para
cumplir con su trabajo. Por si no lo saben, eso llama espíritu empresarial en
acción. ¿Por
qué razón el gobierno no permite oficialmente que haya taxis privados
colectivos que cobren individualmente por cubrir una ruta específica? Tales
taxis, conocidos como peseros en México, en donde los conocí, simplemente
tendrían que cumplir con requisitos muy sencillos, como tener una foto del
conductor del vehículo. Y punto, sin más enredo burocrático. Saldrían de,
digamos, el este de San José, para ir a centros de trabajo en el oeste de la
ciudad, sin circular por el centro y cobrando a cada persona (me imagino que el
límite sería de 5 personas por viaje) una suma –digamos de 500 colones; un dólar-
por transportarlos en la ruta preestablecida.
A
propuesta tan sencilla se opondrán taxistas ya establecidos, así como los
piratas actuales, pero veremos cómo muchos de ellos se dedicarían a este
transporte colectivo. La mayor oposición vendrá de autobuseros que actualmente
detentan una concesión (o una próxima concesión) pues surgirá competencia en
su hoy protegido mercado. Probablemente
esta última será la razón por la cual aquellos que hoy regulan su vida,
limitando su libre movilidad con ocurrencias que terminan por fracasar, no van a
aceptar esta sugerencia. Pero
el silencio suele ser la reacción de los gobernantes. ¿Acaso nos informaron de
cuánto fue el ahorro de combustible al decidir hace cierto tiempo prohibir la
circulación por número de placas en el centro de San José?
Y menos comparó el posible ahorro de congestión y de combustible con
las incomodidades, molestias y caídas de la producción que esa política
ocasionó. Pero, antes de terminar,
aprovecho para manifestar otra inquietud. Dado
que ahora la gasolina va a subsidiar enormemente el uso del diesel, ¿qué va a
hacer nuestro omnisapiente gobierno con las tarifas de taxis? ¿Habrá una más baja para taxis que usan diesel y otra más
cara para aquellos que emplean gasolina? No se pierdan la próxima feliz
ocurrencia para resolver este problema que las mismas autoridades causaron. Termino
aquí para no cansar a los lectores, cuya paciencia hacia mis escritos admiro.
Pero antes, no resisto la tentación de hacer una última propuesta. Sétima
y última sugerencia: Tal vez porque fue una decisión del presidente socialista
español, José Luis Rodríguez Zapatero, podría tener aquí algún eco,
porque, para serles franco, no estoy plenamente convencido de su conveniencia. Allá, tal como aquí, han surgido presiones de aumentos
salariales debido a la crisis energética.
Lo interesante es que el presidente Zapatero decidió que tan sólo se
aumentarían los sueldos de trabajadores públicos que no fueran de puestos
altos. En Costa Rica hace poco
altos funcionarios del Instituto Nacional de Seguros y de la Corte Suprema de
Justicia buscaron tener enormes aumentos en sus sueldos, los cuales son pagados
por todos los costarricenses. Haría
bien el estado en no otorgar tales aumentos a altos funcionarios que a la fecha
reciben gasolina (y vehículos) gratuitamente.
Entre ellos estarían el Presidente de la República, la Vicepresidenta,
los Ministros, Viceministros, Presidentes Ejecutivos, Gerentes, Auditores
Internos, Contralores, Diputados, Procuradores, Defensores de los Habitantes,
Fiscales Generales, algunos Directores, la Corte Suprema de Justicia y perdónenme
si dejo a alguno por fuera. Sería
cuestión de “justicia social. O ¿no es cierto? Carlos
Federico Smith Queda
debidamente autorizado para reproducir esta columna en el medio de su predilección.
LOS ANGELES TIMES
PRIMERA COLUMNA
PENSAMIENTO IZQUIERDISTA FUERA DEL
SILABARIO
La Universidad Francisco Marroquín es un
bastión del liberalismo, recibiendo tiros a mansalva desde ambos lados del
espectro político
Por María Dickerson
Del equipo de
escritores de Los Angeles Times
Ciudad de Guatemala, 6
de Junio del 2008
La ideología
izquierdista podrá estar logrando avances en América Latina.
Pero nunca podrá poner sus pies en el bien cuidado césped de la
Universidad Francisco Marroquín.
Por cerca de 40 años,
esta universidad privada ha sido la ciudadela de la economía lasseferiana.
Aquí ondean estandartes en el comedor de la ciudad universitaria citando
a Adam Smith, autor de “La Riqueza de las Naciones.”
Cada estudiante que
inicie su carrera, independientemente de cuál sea, deberá estudiar economía y la filosofía de los derechos
individuales expuestos por los padres fundadores de los Estados Unidos,
incluyendo “la vida, la libertad y la prosecución de la felicidad.”
Una escultura que
conmemora “La Rebelión de Atlas” de Ayn Rand se encuentra a un lado de la
escuela de negocios. El año pasado
los estudiantes celebraron el 50 aniversario de la novela con un concurso de
ensayos. El premio en efectivo de $200 reforzó el mensaje del libro, cual es
que la sociedad debería compensar a los capitalistas que buscan crear riquezas
y empleos, en vez de penalizarlos con impuestos y regulaciones.
“Los pobres no son
pobres tan sólo porque otros son ricos,” dijo Manuel Francisco Ayau Cordón,
un octogenario luchador y hombre de negocios, declarado anticomunista y fundador
de la escuela. “No es un juego suma cero.”
Bienvenido a la U.
Libertaria de Guatemala. Ayau abrió
la universidad en 1972, hastiado
con lo que vislumbraba como la instrucción “socialista” impartida en la
Universidad de San Carlos de Guatemala, la institución de educación superior más
grande del país. El nombre que le puso a la escuela es el de un sacerdote de la
época colonial, quien trabajó por liberar a los nativos guatemaltecos de la
explotación de los señores españoles.
Ayau creía que las
universidades deberían estar alejadas de la política y “colocadas a sí
mismas más allá de los conflictos de su época”.
Más fácil decirlo que hacerlo, considerando que en esos momentos
Guatemala estaba bajo regímenes militares y en medio de una guerra civil.
Un golpe de estado en
1954 respaldado por la CIA había derribado a Jacobo Arbenz Guzmán, electo
democráticamente presidente del país. Su propuesta de redistribuir las tierras no ocupadas entre el
campesinado enojó al terrateniente más grande de la nación, la United Fruit
Co., empresa basada en los Estados Unidos y alimentó temores en Washington de
que Guatemala se convertiría en un satélite soviético.
La expulsión de Arbenz desató un sangriento conflicto interno que duró
casi por cuatro décadas.
En tanto la Universidad
de San Carlos ayudaba activamente a las guerrillas izquierdistas, la Francisco
Marroquín predicaba la santidad de los derechos de propiedad y la regla de la
ley. Un descarado Ayau escogió al
rojo como el color oficial de la escuela, con base “en la teoría de que había
sido expropiado por los comunistas y que no deberíamos de cederles la
exclusividad.” Utilizó un chaleco a prueba de balas bajo su toga académica
en la primera ceremonia de graduación.
Las
tensiones se han suavizado desde que los acuerdos de paz se firmaron en 1996.
Lo mismo no puede decirse de Ayau, cuyos sobrenombres incluyen los de
“tacaño” y el de “Muso”, en breve por el dictador italiano Benito
Mussolini. Su escuela, que alguna
vez fue andrajosa, ahora está calificada como una de las mejores de Centro América.
Y continúa irritando las diversas facciones de esta empobrecida nación
con su inconmovible fe en los mercados libres, la libertad personal, un gobierno
pequeño y su insistencia en “nada de privilegios para alguien.”
Algunos izquierdistas
lo ridiculizan como un lacayo de las clases gobernantes, sirviendo en platos el
dogma neo-liberal para los niños ricos, en una nación en la que unas pocas
familias poderosas todavía tienen la mayoría de las últimas palabras.
Las élites conservadores se irritan ante sus incitantes comentarios en
las páginas editoriales abiertas al público acerca de sus abrigados
oligopolios y las protecciones que brindadas por el gobierno.
Ayau disfruta de los
disparos al aire dirigidos en su camino desde ambos lados del espectro político.
Lo que le indican es que alguien por allí está escuchando.
“Las ideas son
poderosas,” cacareó recientemente, al mostrarle a un visitante el auditorio
que lleva como nombre el del desparecido economista de libre mercado, el
estadounidense Milton Friedman. “Estamos progresando.”
Las incansables
pasiones de Ayau han convertido a Guatemala en una parada de rigor para todo
tipo de luminarias del capitalismo.
Friedman, el economista
de la Universidad de Chicago, fue uno de los cuatro laureados con el Premio
Nobel en Economía que han dado conferencias en la Francisco Marroquín.
La escuela ha otorgado doctorados honorarios al millonario editor Steve
Forbes y a T. J. Rogers, el bocón presidente ejecutivo de Cypress
Semiconductors Corp.
John Stossel, el
co-conductor del programa de noticias de la ABC, 20/20, fue honrado este año en
la ciudad universitaria tanto por su ideología como por los Premios Emmy que ha
recibido. Un libertario declarado,
Stossel logró una calurosa recepción en su discurso contra la regulación
gubernamental.
“Celebramos el
mensaje que esta universidad enseña, porque la libertad económica hace que
mejore la vida de todas las personas,” dijo Stossel, en medio de entusiastas
aplausos.
No importa que la
Francisco Marroquín haya logrado penetrar poco en su propio patio.
Hoy en día, más de la
mitad de la población de Guatemala de 13 millones vive en la pobreza.
Namibia y Botswana aparecen con calificaciones más altas que Guatemala
en el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage. Guatemala es una
de las naciones más corruptas en el hemisferio, de acuerdo con Transparencia
Internacional, una organización no-gubernamental. La propiedad de la tierra se
concentra en pocas manos. Industrias
claves, tales como el azúcar, son controladas por poderosos oligopolios que
cargan a los consumidores con precios altos. “Aquellos son insaciables,”
dijo Ayau.
Aún así, Ayau apunta
hacia algunas pocas pequeñas victorias. Graduados de la Francisco Marroquín
estaban entre los arquitectos claves de la desregulación de la industria de
telecomunicaciones de Guatemala en 1996. El
país ahora alardea de tener un sector competitivo con algunas de las tarifas más
bajas en América Latina. Cerca de tres cuartos de la población posee teléfonos
móviles.
La Francisco Marroquín
“es como una pequeña gema en medio de esta región,” dijo Donald Boudreaux,
un economista de la Universidad George Mason, quien ha dado conferencias en la
universidad. “Tiene una genuina reputación.”
Cómo fue que una pequeña
universidad guatemalteca se convirtió en la predilecta de los círculos
librecambistas, tiene que ver en todo con Ayau, un dínamo encantadoramente
abrasivo, quien en ninguna parte aparenta los 82 años que tiene de edad.
Nacido en una familia
de la clase media de Guatemala, Ayau pasó gran parte de su juventud en los
Estados Unidos, lugar al que su madre se trasladó al fallecer el padre de aquél.
Asistió a una escuela católica en Belmont, California, y luego se fue
hacia la Universidad de Toronto, en donde estudió ingeniería química.
Después de leer “El
Manantial” de Rand, dejó su carrera. El protagonista de la novela, Howard
Roark, es expulsado de la escuela de arquitectura al rehusar conformarse con sus
reglamentos añejos.
“Cuando leí a Rand
me di cuenta de que estaba empezando mi vida totalmente equivocado,” dijo
Ayau. Dijo que concluyó en que
“tenía que estudiar algo que me gustara, de otra manera nunca sería bueno en
alguna cosa.”
Ayau eventualmente
obtuvo un título en ingeniería mecánica en la Universidad del Estado de
Louisiana y regresó a Guatemala a trabajar en la empresa de gas industrial que
su familia poseía. Se unió a una
cámara empresarial que cabildeaba ante el gobierno sobre varios asuntos.
Pero los favores otorgados a industrias y gente específicas no lograban
que Guatemala creciera más rápido. Ayau se puso a pensar acerca de cuál debería
ser papel que jugara el estado para que todo mundo tuviera una oportunidad de
prosperar.
De manera que decidió
aprender economía por sí mismo. Uno
de los primeros libros en la lista fue “La Sociedad Afluente,” un éxito
editorial de 1958 escrito por el economista de Harvard, John Kenneth Galbraith.
Consejero del Partido Demócrata por mucho tiempo, Galbraith creía que
el gasto público en programas de salud, educación, infraestructura y en contra
de la pobreza, eran esenciales para lograr el bienestar de la sociedad.
Galbraith escribió que “la riqueza es el enemigo incansable del
entendimiento.”
Ayau no fue persuadido.
“Leí las dos primeras páginas y dije, “¡Este tipo está loco!,”
recuerda.
Posteriormente recogió
un panfleto de Ludwig von Mises, un miembro de la llamada Escuela de Economía
Austriaca. Considerado como uno de
los padres del libertarianismo moderno, Mises aborrecía la intervención
estatal en la economía. Creía que los mercados abiertos, la elección
individual, la propiedad privada y la regla de la ley, eran los medios para
lograr una sociedad próspera.
Algo vibró. Ayau leyó
todo lo que pudo encontrar de Mises, Friedrich Hayek y otros economistas de la
Escuela Austriaca. Empezó un pequeño
grupo de discusión con algunos amigos guatemaltecos y eventualmente viajó a
Nueva York para asistir a conferencias en la Fundación para la Educación Económica,
un centro de estudios del libre mercado. Por medio de contactos allí, conoció a Mises y a otros que
había venido leyendo. A pedido de
Ayau, varios viajaron a Guatemala para hablar con esa pequeña banda de
libremercadistas, que para ese entonces se llamaban a sí mismos el Centro de
Estudios Económicos y Sociales.
El centro publicó
panfletos, escribió en páginas editoriales abiertas al público en los periódicos
y realizó seminarios.
Ellos empezarían una universidad privada que enseñara ley natural y
economía de libre mercado.
Fundaron la Francisco
Marroquín en 1971 y las clases empezaron poco tiempo después con 40
estudiantes en una casa alquilada.
Hoy día la matrícula
es de 2700 y la universidad ofrece 18 programas conducentes a algún grado,
entre los cuales se incluyen periodismo, arquitectura y medicina, en una bella y
moderna ciudad universitaria.
Todos los estudiantes
hablan inglés. Los requisitos de
ingreso son estrictos. Y también lo es el costo de la colegiatura. A $8.000
anuales para algunos programas (más de tres veces el ingreso nacional anual
bruto per cápita), es la universidad más cara de Guatemala.
El presidente de la Universidad, Giancarlo Ibargüen, dijo que la suma se
justificaba por las buenas ofertas de empleo que reciben los estudiantes que se
gradúan de ella.
No hay equipos de
deportes ni acción afirmativa en el empleo o en los ingresos.
Los instructores deben olvidarse del nombramiento en propiedad vitalicia;
no hay ninguno. Tampoco lo hay para las protestas y manifestaciones que son
frecuentes en las universidades públicas de América Latina. Si los estudiantes
de la Francisco Marroquín están descontentos con el producto que están
obteniendo, son libres de llevarse sus cosas a cualquier otro lado.
“Si a Usted no le
gusta Macy’s, se va para Gimbel’s,” dijo Ayau.
Los críticos se burlan
de la llamada Casa de la Libertad, como le gusta a la Francisco Marroquín
referirse a sí misma.
“Lo que venden es
disciplina… una uniformidad de pensamiento que fácilmente se traslada a un
dogma, de manera tal que los estudiantes se gradúan de una ciudad universitaria
creyendo que son los poseedores únicos de la verdad,” dijo Mario Roberto
Morales, un respetado escritor e intelectual guatemalteco.
“La verdad es que la
universidad existe para indoctrinar a los hijos de los oligarcas.”
Andrea Gandara,
estudiante de ciencias políticas de 24 años, se permite disentir. La hija de
unos padres de clase media dice que los instructores han sido consistentes en su
crítica tanto del mercantilismo como del socialismo.
Gandara dijo que
deseaba tomar lo aprendido en la Francisco Marroquín y comunicarlo a una
audiencia más amplia, particularmente a los millones de guatemaltecos de bajos
ingresos, que ella dijo que las élites habían descartado como ignorantes y fácilmente
manipulados por la retórica socialista. La meta de su carrera: presidenta de Guatemala.
“La gente no
es tonta. Quieren hacer
dinero. Quieren tener más oportunidades,” dijo ella.
“Aquí criticamos al capitalismo, pero ni siquiera conocemos lo que
es… Quiero ser parte de un movimiento para cambiar sus mentes.”
Marladickerson@latimes.com Traducido por Jorge Corrales Quesada.
ELIMINAR
EL COLÓN
Luis E. Loría* El mercado cambiario y el manejo de la política
monetaria sufren males terminales, incurables. Es el momento oportuno para
eliminar el colón costarricense y resolver los problemas de raíz. Esto es
viable desde un punto de vista técnico, sólo falta la decisión política. El nacimiento de la moneda nacional fue, en su
momento, una decisión de carácter político, no divino. Un siglo de utilizar
una moneda nacional y medio siglo de convivir con un Banco Central son
suficientes para que algunos se atrevan a sostener que sería un crimen eliminar
la moneda nacional. Claramente, un mito sin sustento técnico ni argumento lógico,
ya que el hecho de que las cosas hayan sido de una manera no implica que deban
seguir siéndolo. La moneda nacional puede eliminarse con la misma facilidad con
la que se creó. Kurt Schuler, funcionario de la Oficina de Asuntos
Internacionales del Tesoro de los Estados Unidos, publicó una lista de treinta
y dos países (hasta agosto de 2005) que no tienen moneda nacional y que
utilizan una moneda extranjera (www.dollarization.org).
Panamá acumula más de cien años de historia sin moneda y sin Banco Central.
No podemos ignorar el éxito de Panamá reflejado en inflaciones promedio de 1% para los últimos veinte años, un
entorno favorable para la inversión extranjera y mejoras significativas en
desarrollo humano. En la misma línea, el Dr. Manuel Hinds, Ministro de Finanzas
en El Salvador cuando se dolarizó, en su libro Playing Monopoly with the
Devil, comparte la experiencia exitosa de nuestro vecino centroamericano y
explica por qué tiene sentido, en la teoría y en la práctica, el eliminar la
moneda nacional para adoptar una moneda de clase mundial y aceptación
internacional. Es un hecho irrefutable que en Costa Rica la política
monetaria, en distintos momentos históricos, se pervirtió con fines políticos
y contribuyó a beneficiar a grupos de interés, con el pretexto de contribuir
al desarrollo. La supuesta independencia del Banco Central de Costa Rica (BCCR)
fue ensuciada a finales de la década de los setentas e inicio de los ochentas,
como resultado de políticas económicas irresponsables. De igual manera, en las últimas décadas, hemos
sufrido inflaciones crónicas de dos dígitos, con impactos devastadores sobre
salarios, ahorros y pensiones en colones. Finalmente, el fracaso del experimento
cambiario, que emprendió el BCCR al implantar el sistema de bandas, contribuyó
a hacer evidente que el mercado cambiario costarricense es ineficiente (lo cual
hace inviable pensar en libre flotación) y que la institución no realizó análisis
técnicos adecuados. Más grave aún, el manejo de información
privilegiada por parte del BCCR, sus anuncios de ganancias por haber comprado
barato y vendido caro los dólares, y su intervención constante dentro de las
bandas—para proyectar una falsa sensación de estabilidad en la
moneda—simplemente introdujeron mayor incertidumbre y erosionaron de manera
irreparable la autoridad y credibilidad en sus políticas. El BCCR ya cavó la
tumba para el colón. *
Investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad de
Costa Rica.
UN
EXPERIMENTO DELICADO Luis E. Loría*
“Jamás imaginamos que el mercado cambiario fuera ineficiente y que nos
iba a dar tantos problemas”. Ese fue el comentario de un funcionario del Banco
Central de Costa Rica (BCCR) cuando le expresé mi preocupación por la crisis
que desató el experimento cambiario. Cuando se trabajó en el diseño del
esquema de bandas, simplemente, no se tomó en cuenta dentro del análisis el
hecho de que el mercado cambiario costarricense es ineficiente. ¡Pequeña omisión
por parte de los encargados del diseño de política cambiaria! Lo que pasó, en
términos muy sencillos, fue que el Central se corrió el riesgo de
experimentar, sin contar con un análisis adecuado de lo que podría salir mal.
El laboratorio en el que se puso a prueba el experimento fue nuestra economía
y, por ende, las consecuencias negativas las pagaremos todos los costarricenses.
El sistema de bandas no pasó
la prueba ácida del mercado. Al contrastar el plan trazado por el BCCR con la
realidad que vivimos desde que entró en vigencia el esquema de bandas, es claro
que el experimento: i) no contribuyó a eliminar la inercia inflacionaria y
reducir la inflación (todo lo contrario), ii) no contribuyó a reducir los
elevados costos financieros para el BCCR por concepto de esterilización (la
“defensa” del piso de la banda cambiaria aumentó los costos) y iii) no
eliminó el problema de pérdida de efectividad de la política monetaria en el
mediano y largo plazo (los desaciertos del BCCR durante los últimos meses
erosionaron seriamente su credibilidad). Es claro, entonces, que el experimento
con bandas cambiarias no sirvió para solucionar los problemas, sino que
contribuyó a agravarlos. Ante el fracaso del
experimento, las autoridades del BCCR, el Fondo Monetario Internacional y
quienes lucran de procesos especulativos salieron en su defensa con dos
argumentos. El primero, que “están trabajando en corregir las imperfecciones
en el mercado”. Eso, lamentablemente, es imposible. Los instrumentos de
cobertura se convirtieron en el principal caballo de batalla para luchar contra
la amenaza que representa ese molino de viento imaginario. Ese tipo de
instrumentos es útil para protegerse del riesgo cambiario (algo que se puede
estimar), mas no sirven para protegerse de la incertidumbre cambiaria (esa
solamente se reduce con más información—que el BCCR se niega a
proporcionar). Además, solamente serán de utilidad para grandes inversionistas
sofisticados, no para todos los ciudadanos. El segundo, es que estamos
en un “proceso de aprendizaje” que puede durar hasta 15 años. Lo que
omiten, nuevamente, en sus análisis es el impacto real en la economía y, de
manera menos abstracta, en las empresas y las personas. Los costos del
experimento cambiario ya son visibles en términos de inversión, expectativas
de crecimiento y preocupación por la expansión crediticia que se dio en el
sistema financiero. ¿Estaremos dispuestos los costarricenses a pagar los costos
del experimento del BCCR por 15 años más? *
Investigador del
Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad de Costa Rica.
PARABOLA DE LA DISTRIBUCION Luis
Mesalles J. Estos
eran diez amigos para quienes la fortuna y el trabajo de Los
cuatro primeros amigos (los más pobres) no pagaban El
quinto pagaba ¢100; El
sexto pagaba ¢300; El
séptimo pagaba ¢700; El
octavo pagaba ¢1.200 El
noveno pagaba ¢1.800 El
décimo amigo (el más rico) pagaba ¢5.900. Los
diez amigos se reunían a diario. Arreglaban el mundo sólo para, de Los
cuatro amigos más pobres quedarían tal cual. Seguirían bebiendo de La
bonificación de ¢.2000 dividida entre 6 daba un total de ¢333.33 por cabeza.
Pero, al restar dicha cantidad del pago de cada quien, resultaba que, tanto el
quinto como el sexto amigo. recibirían un ingreso por beber su cerveza, lo que
hasta para un abogado resultaba ilógico. El
dueño del negocio, un hombre razonable y prudente, sugirió que lo justo sería
reducir la cuenta de cada quien (la carga fiscal) en una cantidad lo más
parecido y proporcional a su contribución. Así, ahora: a)
El quinto amigo, al igual que los cuatro primeros, no pagaría nada. b)
El sexto pagaría ¢200 en vez de ¢300 (un ahorro de 33%); c)
El séptimo pagaría ¢500 en vez de ¢700 (28% menos); d)
El octavo pagaría ¢900 en lugar de ¢1.200 (25% menos); e)
El noveno pagaría ¢1.500 en lugar de ¢1.800 (22% menos) y f)
El décimo amigo pagaría ¢4.900 en vez de ¢5.900 (un ahorro de 16%). “Yo
sólo recibí 100 colones de los ¢2.000”, dijo el sexto, 'mientras que él
–apuntando al décimo- recibió ¢1.000”. “Sí, es cierto”, dijo el
quinto amigo. “Yo también me beneficié sólo con ¢100” y no es justo que
él haya “¡Hey!
¡Momento!” gritaron al unísono los cuatro Ante
evidencia tan contundente, los nueve amigos Al
día siguiente, el décimo amigo estaba tan golpeado Esta
pequeña historia del Dr. David R. Kamerschen, profesor de economía de la
Universidad de Georgia, ilustra cómo funciona buena parte de cualquier sistema
fiscal. Ahora
que Hacienda y los diputados hacen su brete, vale reiterar que, por definición,
el beneficio de mayores recursos públicos producto de una reforma hacendaria
debe ir a los costarricenses más pobres; de la misma forma, en la medida en la
que más ticos se sumen a la base de contribuyentes y se termine con el trato de
excepción para estos y aquellos, el beneficio de menores cargas fiscales deberá
ir a quienes de entrada ya pagan más. De
no hacerlo, los nueve amigos dejarán de tomar su cerveza como hasta ahora,
mientras que el décimo tomará su Imperial o
Pilsen en cualquier otro país del mundo. Enviado
por nuestro asociado Dr. Luis Mesalles J.
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