|
|
|
|
Asociación Nacional de Fomento Económico ANFE Boletín Marzo del 2008
Mensaje de la Presidencia de ANFE Columna Libre - Defiendo mi libertad, no la de otros ¿Externalidad en el Humo? Andrés I. Pozuelo A. Erosión de autoridad en materia monetaria - Luis E. Loría
MENSAJE
DE LA PRESIDENCIA DE ANFE El 25 de marzo ANFE celebró su tercer foro
del año. En éste el Dr. Rubén
Hernández Valle, reconocido jurisconsulto experto en derecho constitucional,
disertó sobre el tema “La Propiedad Privada de los Cilindros de Gas” y lo
escuchó aproximadamente unos 35 asistentes. El tema es de interés para ANFE
pues, como defensora de los derechos de propiedad y de la libre competencia
-principales elementos que garantizan la prosperidad de los consumidores-
interesaba conocer las intervenciones que el Estado lleva a cabo y que
obstaculizan el logro de esos beneficios. Como
lo manifestó un asistente a la reunión, “el fondo del asunto es si resulta
apropiado que el Estado intervenga regulando la actividad de distribución del
gas mediante un mecanismo obsoleto de concesión”. Ante ello manifestó el Dr.
Hernández que hoy día lo conveniente es que tal actividad funcione en el
mercado, al igual que sucede con los demás bienes y servicios y enfatizó la
importancia de cierta regulación en materia de seguridad, dada la naturaleza
del producto. El próximo miércoles 25 de abril se llevará
a cabo nuestro cuarto foro del año, sobre el tema “Microcrédito y Propiedad:
La Experiencia de FINCA (Fundación Integral Campesina), en donde se espera
la participación de la Licenciada María Martha Padilla de esa entidad y del
Lic. Luis Jiménez, de EDESA, empresa madre de los bancomunales, en una
actividad que será coordinada por nuestro compañero de Junta Directiva (y
miembro de la ídem de FINCA) Ing. Andrés Pozuelo. Si le interesa asistir, es
necesario que confirme su asistencia a nuestros teléfonos 253-4460, 224-7350 y
376-1947. Reiteramos nuestro deseo de que invite a amigos para que nos acompañen
en estas actividades conmemorativas del 50º aniversario de la fundación de
ANFE. El colaborador de nuestro Boletín, el Dr.
Luis Loría, contribuye en esta oportunidad con un artículo titulado “Erosión
de Autoridad en Materia Monetaria”, el cual esperamos sea de su interés y,
ojalá, pudiera ser leído por ciertos oídos que hoy parecen estar tapados a
este tema de tanto interés para el ciudadano costarricense. Asimismo, en esta edición publicamos un artículo
de nuestro compañero de Junta Directiva, don Andrés Ignacio Pozuelo, titulado
¿Externalidad en el Humo? en el cual se brindan argumentos para que la conducta
de los involucrados, fumadores y no fumadores, se dirija hacia una solución
satisfactoria para ambas partes, sin que aumenten los costos de la transacción
debido a la intervención del Estado. Deseo informarles que, de acuerdo con el
programa anual establecido a inicios de año, para abril se había considerado
realizar una encerrona con periodistas. El objetivo era dar a conocer a nuevas
generaciones de estos profesionales un detalle de nuestros objetivos y labores,
así como las diversas posiciones que ANFE ha señalado ante acontecimientos
recientes de interés nacional, como son el problema cambiario, la sugerencia de
una dolarización, las propuestas tributarias recientes, la creciente
criminalidad en el país y las reformas necesarias, la enorme insatisfacción
con el actual sistema educativo, entre otros asuntos. También se pretendía
para darles a conocer el programa que ANFE está llevando a cabo en torno a su
50º Aniversario. Lamentablemente no es posible hacerlo en las fechas y forma
inicialmente consideradas, en parte debido a la falta de confirmación de
participación de los medios invitados, pues, de haberla tenido a tiempo,
hubiera permitido hacer las reservaciones necesarias de las instalaciones.
Se buscará una mejor ocasión para tan importante actividad, para la que
habíamos obtenido el apoyo financiero de la Fundación Naumann y
a la cual le reiteramos nuestro agradecimiento. A propósito de la Fundación Naumann, con
sumo gusto en este Boletín se hace un recuento del prestigioso premio que esta
entidad amiga obtuvo recientemente en Alemania, por su proyecto
innovador en la formación y capacitación mediante metodologías electrónicas
de enseñanza y aprendizaje. El colaborador de ANFE en la columna semanal
que tiene en el Diario La Extra, don Carlos Federico Smith, publicó en febrero
sus artículos titulados “Quedarnos sin Gas”, “Dolarización Ya”,
“Inseguridad Jurídica” y “La Economía Costarricense en el 2008”.
Esperamos que hayan podido darles lectura. La nota que se les ha enviado sobre el
programa “Benefactores de ANFE” ya ha empezado a dar sus frutos y por este
medio les solicito su apoyo para simplemente no sólo mantener “a flote” a
nuestra institución, sino para que la lucha siempre permanente por la libertad
pueda ser llevada a cabo de manera eficiente y amplia, tal como se la merece. Jorge Corrales Quesada Presidente
de ANFE
PENSAMIENTOS
DE LIBERALES “No
debe olvidarse que es especialmente peligroso esclavizar a los hombres en los
detalles más pequeños de la vida. En
mi caso, debo inclinarme a pensar que la libertad es menos necesaria en las
grandes cosas que en las pequeñas.” Alexis de Tocqueville, Democracia en
America (New York: Knopf, 1994) Vol. 2, p. 320. “¿Cómo
es qué –considerando que la mayoría de los estatistas y los socialistas
creen que fueron puestos en esta tierra para oponerse al fascismo con todo sus
ímpetus- muchos si no es que la mayoría de los estatistas de los Estados
Unidos admiraron a Mussolini y su proyecto o simplemente no les importó mucho
en uno u otro sentido? La respuesta reside en el hecho de que el Fascismo nació
en un “momento fascista” de la civilización Occidental, cuando una coalición
de intelectuales de distintos nombres –progresistas, comunistas, socialistas,
etcétera- creían que la era de la democracia liberal estaba llegando a su
final. Era hora de que el hombre dejara de lado los anacronismos de la ley
natural, la religión tradicional, la libertad constitucional, el capitalismo,
etcétera, y que se irguiera frente a la posibilidad de rehacer el mundo a su
propia imagen. Dios estaba muerto
desde hacía mucho tiempo y desde hace buen rato era hora de que el hombre
tomara Su lugar. Mussolini, un
intelectual socialista de toda la vida, era un guerrero en esta cruzada y su
Fascismo –una doctrina que él creó del mismo material conque Lenin y Trosky
habían construido las suyas- significó un enorme salto en la era de la
“experimentación” que barrería con todos los viejos dogmas y anunciaba una
nueva era.” Jonah Goldberg, Liberal Fascism (New York. Doubleday, 2007), p. p.
30-31. “El
fascismo doctrinario, en mucho como el socialismo, se vendió a sí mismo como
una fuerza imparable de inevitabilidad divina o histórica.
Aquellos quienes aparecían en su camino –la burguesía, los
‘inadaptados’, el ‘ambicioso’, el ‘individualista’, el traidor, el
kulak, el judío- podían ser demonizados como ‘los otros’ debido a que, al
final del día, no porque simplemente fueran algo de lo cual se podía disponer,
ni porque sencillamente fueran renuentes a formar parte del colectivo, sino
porque, por su misma existencia, bloqueaban la voluntad de poder que le daba su
razón para existir a la masa y a los dirigentes de la vanguardia que decían
hablar por ella. “Jonah Goldberg, Liberal Fascism (New York. Doubleday, 2007),
p. p. 85.
COLUMNA LIBRE DEFIENDO
MI LIBERTAD, NO LA DE OTROS Hace
poco un amigo me comentó que le llamaba la atención cómo, ante intentos de
los gobiernos por restringir la libertad, a muchos no les interesaba el asunto,
pero tal vez se debía a que esa pretensión de limitar la libertad era para
terceros y no la libertad propia de aquéllos.
Tal observación, le comenté, la había vivido a lo largo de muchos años. Al principio me dolía observar tal conducta, en especial la
de amigos, principalmente empresarios, quienes de una manera u otra vivían y
defendían la libertad en muy diversos sentidos. Incluso mi dolor se trocaba en angustia, al preguntarme cómo
era posible que aquellos, quienes esencialmente progresaban gracias al marco de
libertad en que se desenvolvían, se mostraran indiferentes y hasta impasibles
al darse intentos por coartar el derecho de algunas personas a vivir en plena
libertad, pero sí exhibían preocupación cuando el intento lo era para limitar
su propia libertad. Con
el paso del tiempo uno aprende a darse cuenta de que así es la naturaleza
humana. Se reacciona cuando la coerción pretendida va en contra de
uno, pero no suele preocuparse mucho cuando afecta a otros. Es de esperar que
aquí juegue el grado de coerción que se intenta aplicar a esos “otros”,
pues me imagino (y esperaría) que la reacción en contra de la coerción fuera
mucho mayor si, por ejemplo, el estado intentara impedir que una persona pueda
ejercer, digamos, el derecho al voto o a elegir libremente con quién casarse y
otras cosas por el estilo, en tanto que reaccionaran poco si esa coerción sobre
terceros fuera para, por ejemplo, impedir que pueda abrir un negocio aún cuando
se cumplen los mismos requisitos aplicables a todos o para poner un impuesto a
la venta de un producto específico y otras cosas similares. Pero
hay otros elementos que también tienen un papel explicativo de esta conducta
humana. Tal vez aquí juegue lo que le he oído decir irónicamente a
otro amigo: “Yo estoy en contra de todos los monopolios, excepto del mío”. Esto
es, si pudieran ser o tener un monopolio, no estarían en contra de él.
Bien saben que el monopolio es malo, inconveniente, indeseable y dañino,
pero, a la vez, éste les brinda réditos en exceso de lo que podrían
lograr en un régimen en donde primara la competencia. En un momento dado, la
restricción a la libertad que se pretende imponer sobre otros me podría
beneficiar, como en el caso de que, como ejemplo, se impusiera un arancel que
impidiera realizar importaciones que competirían en el mercado local, o bien
cuando, para poder competir en un mercado se imponen requisitos de entrada como
un capital muy elevado, lo cual tiene como efecto desestimular el ingreso al
mercado de un competidor potencial. Tal es, como ejemplo, el intento reciente de
algunos diputados de nuestra Asamblea Legislativa de poner como requisito para
aquellas empresas aseguradoras que deseen competir en el país que tengan un
capital innecesariamente alto. Esa
limitación a la libertad se lleva a cabo para que no puedan ingresar al país
“muchos competidores”, lo cual favorece al actual monopolio estatal, que
mira cómo la competencia en ciernes amenaza su coto de caza hoy día
privilegiado. Pero
sobre todo, me parece, que hay un elemento crucial que explica esa actitud de
las personas de no reaccionar ante la coerción que se pretende a la libertad de
otros. Involucrarse en la defensa de la libertad tiene costos muy diversos,
mientras que los beneficios de ésta no se palpan a corto plazo. Por supuesto
que una participación directa y activa en defensa de la libertad tiene costos
muy diversos, tanto en tiempo, recursos, dejar de hacer otras cosas tal vez más
rentables por “irse” a defender la libertad, etcétera.
Por otra parte, la restricción pretendida a terceros no afecta
“mucho” (por hipótesis) a la libertad propia, al menos en el corto plazo.
Aquí cabe preguntarse si esa restricción pretendida sobre terceros lo
que está es abriendo una vía para restricciones ulteriores de la libertad y
que bien podría afectar directamente a la persona que hoy aparenta soslayar su
oposición a medidas restrictivas. Si fuera este el caso, tal vez la comparación
que implícitamente se hace entre los costos de defender la libertad en este
momento, se vería más que compensada por los beneficios que la libertad nos
brindaría en el futuro. Así
uno podría explicar la conducta expuesta al inicio de este comentario y que le
llamó la atención al amigo: los individuos no se involucran directamente a
defender la libertad en tanto su restricción no les afecte directamente. Si la coerción es contra terceros, se dedicarán a defender
la libertad que se amenaza con restringir si anticipan que los costos de tal
actuación serán más que cubiertos con los beneficios que tendrán a futuro en
un marco de libertad no más restringido que el que hoy se tiene. Es decir,
practican un descuento de los beneficios futuros que esperarían mantener o
lograr. Hay
otra vuelta de página que sí es más problemática, cual es que la restricción
de la libertad de algunos beneficia a otros en la actualidad. Sobre todo, si se
considera con mayor amplitud la posibilidad de que una acción del estado
proporciona un beneficio extraordinario, como en el caso de, por ejemplo, que se
pongan impuestos a todas las personas y cuyos recursos serán gastados por el
estado en algunos productos específicos propiedad hoy de algunas personas específicas.
Por ejemplo, digamos, que por estatismo el gobierno grava un impuesto para, por
ejemplo, dotar de recursos a la Caja Costarricense de Seguro Social para que los
gaste en medicinas o en aumentar los sueldos de algunos gremios de médicos. En
este último ejemplo, es de esperar que, dada la hipótesis, quienes les venden
medicinas a la Caja apoyen poner más impuestos sobre el resto de
costarricenses, al igual que los médicos apoyarán tal plan si los recursos así
adquiridos aumentan significativamente sus ingresos particulares mas allá de
los mayores impuestos que, como cualquier otro ciudadano, deberán de pagar. Ante
problemas tan prácticos y reales, las personas buscan la conformación de
“asociaciones” o “cámaras”, que lleven a cabo gestiones que, en nuestro
tema específico, defiendan la libertad que amenaza con limitar a terceros.
En el caso de las “cámaras” debe tenerse presente que también
defienden intereses del gremio, intereses plausibles, concretos, que son del
interés propio de sus asociados y no necesariamente del interés general. Por
ello, uno puede entender que existan cámaras (eso sí, gracias a Dios, cada vez
menos) que defienden al proteccionismo, pues sus asociados perciben un beneficio
extraordinario con esa restricción a la libertad de terceros para poder escoger
libremente en el mercado. Lo
anterior resalta la importancia de que existan “asociaciones” que estén por
encima del interés particular (entendible y esperable a todas luces) y que, a
la vez, defiendan el interés general; en este caso, la defensa de la libertad
con independencia del interés particular.
Precisamente ella es una de las razones más significativas para la
existencia de ANFE: para que abogue por la libertad en general y no sólo en
función del interés propio que pueda surgir eventualmente en un caso concreto.
ANFE existe para defender la libertad y su actuación no depende de que
una persona o un grupo específico tenga un
interés concreto de defenderla o no. Es claro que, como la asociación que es,
reaccionará positivamente y con base en sus principios generales, a defender la
libertad de cualquier persona a la cual se le pretenda restringir.
Pero lo hará por el principio y no por interés personal que pueda
mediar. Esta es su gran virtud, pues tal independencia es importante que se
conserve en especial para aquellos casos en que haya divergencia legítima entre
intereses privados disímiles. Finalmente,
sí hay una evidencia que nos debe obligar a pensar a todos.
Hoy día no parecen existir en nuestro país amenazas totalitarias
–entendiendo por totalitario a un movimiento omnipresente, que abraza todo,
extenso y profundo en cuanto a restricciones de la libertad- sino que lo
observado es que los movimientos hacia la coerción se concentren en ciertos
actos, en muchas ocasiones dotados de connotaciones moralistas que son
aprovechadas demagógicamente por algunos, pues parecen llenar necesidades que
muchos individuos en sociedad perciben. Tal caso podría ser el intento de
limitar la posesión de armas de fuego a buenos ciudadanos asustados por la onda
criminal resultante del abandono en que el gobierno ha tenido su seguridad. Esas
“pequeñas” limitaciones a la libertad de las personas simplemente son
acumulativas. Hoy, por hipótesis,
se pone un impuesto por aquí (a la gasolina, digamos), y mañana se pone otro a
las sociedades anónimas (de $200 dólares, como está en cierto anteproyecto
fiscal, y que si se tratara de una sociedad “grandota”, pues eso no es nada,
pero sí arruinaría a las empresas pequeñas que muchas personas usan para
realizar sus negocios), y pasado mañana se obliga a la gente a que compre, por
la fuerza o mediante artimañas fiscales, un combustible específico a través
del monopolio estatal de RECOPE (caso del gasohol).
Este sistema de destrucción gradual de la libertad le recuerda a uno a
la serpiente que devora su propia cola (hay muchas serpientes que se comen a
otras serpientes): al final de cuentas, la serpiente se acaba a sí misma.
Lo que empezó por un pedacito se extendió al todo.
De unas pocas restricciones a la libertad de algunos –los otros-, se
concluyó en conculcar la libertad de todos. ANFE
es, por estas entre otras razones, una asociación que merece y debe existir en
nuestra sociedad. Carlos
Federico Smith Queda
debidamente autorizado para reproducir esta columna en el medio de su predilección.
PREMIO
A LA FUNDACION NAUMANN Con
gusto ANFE reproduce esta información proveniente de Alemania relacionado con
el premio que recibió la Friedrich Naumann Stiftung für Die Freiheit a través
de la Academia Virtual internacional, que es un esfuerzo disponible para el
fortalecimiento del liberalismo organizado y de las ideas liberales en el mundo.
El
próximo 19 de mayo la Fundación cumple 50 años de existencia, por lo cual
este premio llega en una fecha muy especial. Ustedes pueden ver el artículo en
la página web de la fundación para América Latina: wwwla.fnst.org Nuestra
felicitación por el premio obtenido a la Fundación Naumann con la cual nos
unen lazos indisolubles en la lucha por la libertad.
En
la categoría “asociaciones y fundaciones” encabezó la carrera y en la
final se logró imponer a la Fraunhofer Gesellschaft für Angewandte Forschung
(Sociedad Fraunhofer para las Ciencias Aplicadas) y a la Verein interculture
e.V. (Asociación Intercultural). Ante unos 100 invitados el Ministro del
Interior Schünemann del estado de Baja Sajonia hizo entrega del galardón.
¿EXTERNALIDAD EN EL HUMO?
Llamamos
externalidad a determinados actos de un agente o persona que
afectan inevitablemente el bienestar de otra. Una externalidad puede, así,
resultar positiva si beneficia al otro agente o persona, o puede ser negativa si
la perjudica. Según el teorema de Coase, las externalidades entre personas
pueden ser eliminadas más efectivamente a través de la negociación entre las
partes que involucrando a una tercera persona o agente (en el entendido, claro
está, de que el costo de dicha negociación no es demasiado alta). En teoría,
para remover los efectos negativos de una externalidad, no es necesario recurrir
a impuestos o regulaciones, los cuales - por regla general - terminan afectando
negativamente a las partes involucradas.
EROSIÓN
DE AUTORIDAD EN MATERIA MONETARIA Luis
E. Loría* La autoridad es viable, explicó Kenneth
J. Arrow (Premio Nóbel de Economía, 1972), en la medida que sea el foco de
expectativas convergentes. El rol funcional, su valor en hacer funcionar el
sistema, solamente será capaz de influir en los casos en los que es visible y
se cree que será respetada por otros. Esa autoridad es valiosa para contribuir
a reducir la incertidumbre en el sistema. Sin embargo, el énfasis en la
convergencia de expectativas como fuente de autoridad implica su fragilidad.
Cuando la autoridad se erosiona, su credibilidad inevitablemente cae y, como
consecuencia, aumenta la incertidumbre. La negativa del Banco Central de Costa
Rica (BCCR) a discutir la falibilidad de su política cambiaria (ver “¿Política
cambiaria infalible?”, La Nación, 4/03/08) y a rendir cuentas
ante una ansiosa y desconcertada ciudadanía ha erosionado peligrosamente su
autoridad en materia monetaria. Recientemente, hemos observado cómo se
han desplomado las tasas pasivas de interés en colones y, al mismo tiempo, se
ha acelerado la inflación. La combinación del movimiento de las dos variables,
tasas de interés e inflación, hace que las tasas reales por ahorrar en colones
sean negativas. El BCCR anunció que “no ampliará las bandas cambiarias”.
Se esperaría, por lo tanto, que, ante la presencia de tasas negativas y el
anuncio del BCCR que elimina las posibilidades de realizar ganancias de capital
importantes con la próxima revaluación del tipo de cambio, los agentes económicos
(individuos, empresas e inversionistas) se deshagan de los colones y se pasen a
dólares. ¿Por qué, entonces, ocurre todo lo
contrario y cada vez se apuesta más por el colón? Muy simple, se ha erosionado
la autoridad en materia monetaria y la credibilidad en el BCCR ha disminuido.
Las banderas de alerta en varios indicadores económicos han pasado de amarillo
a rojo al empezarse a hacer evidentes los impactos negativos sobre la economía
real que han desatado la incertidumbre que rodea la crisis cambiaria y el manejo
de la política monetaria, en general. Existen momentos en los cuales un grupo
necesariamente se enfrenta con un conflicto entre sus intereses grupales y las
demandas de la sociedad. El problema es que cuando un grupo (léase BCCR) se ha
comprometido y ha anunciado ante otros un emprendimiento—en este caso el paso
de las minidevaluaciones a uno de flotación controlada, pasando por un proceso
de ampliación de bandas—la dificultad de cambiar el rumbo (hacia la
dolarización de la economía) será, sin duda, considerable para el BCCR. El
mismo Arrow invita a la reflexión a los encargados de la política monetaria
cuando afirma: “A pesar de que la experiencia ha mostrado las inesperadas e
indeseables consecuencias de un compromiso, el pasado puede continuar dirigiendo
el futuro.” *Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de
la Universidad de Costa Rica. lloria@strategic-la.com
|
|
Envíe un correo a anfe@anfe.or.cr
con preguntas o comentarios sobre este sitio. |