Asociación Nacional de Fomento Económico ANFE 

Boletín Octubre del 2007

 

VENEZUELA: Grave situación política y social

Pensamientos de liberales

Columna Libre - Fiasco del Banco Central

Votamos por SÍ  o NO a un Tratado de Comercio, no por SÍ  o NO a una ideología

 

VENEZUELA: Grave situación política y social
 
Para leer este resumen con mucha atención, dada su importancia actual y futura
 
La Junta Directiva de la Asociación Civil del Consorcio Desarrollo y Justicia, de Venezuela encargó a su Secretaria la misión de comunicar internacionalmente hasta dónde han llegado y seguirán llegando las acciones contra la democracia, con la llamada Revolución Bolivariana; hasta dónde el  gobierno de Hugo Chaves  está convirtiendo a Venezuela en una dictadura total  permanente, con sello constitucional,  y hasta dónde trata de extender su socialismo siglo XXI a las naciones vecinas  -y al mundo- con su versión muy personal de socialismo.  Por ahora, pretende “fortalecer los movimientos alternativos en Centroamérica y México en la búsqueda del desprendimiento del dominio imperial.... fortaleciendo la solidaridad y la opinión pública de los movimientos sociales organizados”. 
 
Según nos dijo la Arq. Aixa Armas, dicha embajadora en gira por Centroamérica y México para informar personalmente sobre la situación, en el presupuesto oficial  para el próximo año hay 200 millones de dólares que se dedicarán  a este fin.
 
Nada es indefinido en el gobierno de Venezuela.  Hugo Chaves ha tomado un derrotero totalitario completamente definido, al que pretende darle forma democrática, lo que significa una contradicción, porque el totalitarismo de ninguna manera puede ser democrático. Quienes lo amparan y “votan” a favor de su caudillo son totalmente incondicionales suyos, y quien no se sienta incondicional, lo único que puede hacer es renunciar, como ya está sucediendo. 
 
La Asamblea Nacional le ha conferido al Presidente Chaves el poder total por 18 meses, para dictar leyes que no necesitarán ser refrendadas por la legislatura, las que serán el motor de arranque del socialismo a la venezolana que él desea extender, por el momento a sus vecinos.  De todas maneras, la Asamblea Legislativa está totalmente controlada por el mandatario, quien también controla totalmente los demás poderes del gobierno: el Judicial, el Electoral, la Fiscalía y la Contraloría Generales.
 
Son cada vez más estrechas sus relaciones con Bielorrusia e Irán; desde luego con Cuba y con dictadores africanos y tiene gran simpatía con las FARC colombianas.
 
El, personalmente, usa sin control los altos ingresos petroleros para asegurarse todas esas relaciones.  Además ha emprendido un desaforado armamentismo.  Hasta negocia ahora la compra de submarinos y la instalación de una fábrica de armas.
 
En fin, todo conduce a sustituir la democracia por la dictadura permanente.  Considera la Asociación Civil  denunciante de esta situación, que en verdad, de lo que se trata es de un original Golpe de Estado,  porque parte del gobierno constituido.  Y pide solidaridad a la opinión pública mundial para que “se exija al Estado venezolano el cumplimiento de lo dispuesto en el orden jurídico democrático y humanitario interamericano y planetario.
 
Por aparte nos dieron copia del pronunciamiento del episcopado venezolano sobre la situación.
 
Indican los obispos que “en el modelo socialista que (propone el Presidente Chaves), el Estado y el gobierno estarían dirigidos por un presidente que puede ser reelecto -solo él- continuamente, con un poder amplísimo que le permitiría disponer constitucionalmente de las instituciones, propiedades y recursos.  Esto es verdaderamente grave y modificaría la estructura fundamental del Estado democrático”.  
 
Y agrega el pronunciamiento episcopal:  “Un modelo de Estado socialista, marxista-leninista, estatista, es contrario al pensamiento del libertador Simón Bolívar, y también contrario a la naturaleza personal del ser humano y a la visión cristiana del hombre, porque establece el dominio absoluto del Estado sobre la persona” 
 
El documento de los obispos abarca varias páginas dedicadas a puntualizar su pronunciamiento referido a cada una de las muchas acciones propuestas por el actual gobierno de Venezuela.

 

PENSAMIENTOS DE LIBERALES  

 

“Las democracias no son gobiernos del pueblo, sino ante todo instituciones preparadas contra una dictadura.  No permiten ningún dominio semejante al dictatorial, ninguna acumulación de poder, sino que intentan limitar el poder del Estado. Es decisivo que una democracia, en este sentido concebida, mantenga abierta la posibilidad de destituir al gobierno sin derramamiento de sangre, si atenta contra sus derechos y falta a sus deberes; pero también si juzgamos su política mala o fracasada. 

Por consiguiente no se trata del mandar y de la cuestión de ¿Quién? debe mandar, sino de gobernar y del ¿Cómo? debe gobernar; sobre todo también, de que el gobierno no gobierne demasiado.  Por tanto, mejor dicho, se trata del ¿Cómo? de la administración pública.” Kart Popper, La Responsabilidad de Vivir (Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica, 1995), p. 190.

 

“Las doctrinas que guiaron a los sectores dirigentes de Alemania en la generación pasada no se oponían al socialismo en cuanto marxismo, sino a los elementos liberales contenidos en aquél: su internacionalismo y a su democracia. Y a medida que se hizo más claro que eran precisamente estos elementos los obstáculos para la realización del socialismo, los socialistas de la izquierda se acercaron más y más a los de la derecha.  Fue la unión de las fuerzas anticapitalistas de la derecha y la izquierda, la fusión del socialismo radical con el conservador, lo que expulsó de Alemania a todo lo que era liberal.” Friedrich A. Hayek, Camino de Servidumbre (San José: Universidad Autónoma de Centro América, 1986), p. p. 206-207.

 

“Desde el inicio debe reafirmarse que en asuntos económicos el primer lugar debe dársele a la iniciativa privada de las personas individuales, quienes, ya sea trabajando por sí mismas o con otras en una forma u otra, prosiguen sus propios intereses… La experiencia, en efecto, muestra que donde hay ausencia de la iniciativa privada de los individuos, prevalece la tiranía política. Juan XXXII,  Mater et Magistra, Nos. 51-52.

 

 COLUMNA LIBRE

 

FIASCO DEL BANCO CENTRAL

 

Cuando hace ya varios meses el Banco Central anunció que sustituiría el antiguo régimen cambiario basado en una devaluación cotidiana del colón frente al dólar, que supuestamente tomaba en cuenta los diferenciales de inflación entre Costa Rica y los Estados Unidos o con el resto del mundo, hacia uno en que el precio de la divisa se determinaría dentro de una banda cambiaria, se pensó que el mercado, en vez del úkase imperial del Banco, tendría mayor importancia para la determinación de un valor verdadero de nuestra moneda vis a vis el dólar.  Es cierto que siempre se dijo que el Banco Central intervendría en dicho mercado, pero no se esperaba que fuera de un grado tal que definiría el valor de nuestra moneda que le entrara en gana.

Cuando a inicios del nuevo régimen cambiario se permitió algún grado de flotación del colón, se observó una rápida revaluación de esta moneda frente al dólar, al punto que su precio se ancló en el límite inferior de la banda cambiaria. La señal que enviaba el mercado era clara: el colón tendría que continuar un proceso de revaluación frente a la divisa norteamericana, pero el Banco Central decidió que ello no debería de ser así, probablemente por el temor de que las exportaciones se vieran afectadas negativamente ante un encarecimiento del colón.  Este temor es infundado porque, de ser que las exportaciones se afecten de tal manera, por sí mismo daría lugar a que el dólar escaseara y que consecuentemente su precio se elevara, provocando una reacción positiva hacia una reversión de la caída de las exportaciones.  Por supuesto, que la excusa para no actuar de esta manera la encontró el Banco en la gran entrada de capitales al país que se había venido dando en el curso de muchos, pero muchos, meses.

Ahora la situación es aún más incierta, porque no se sabe el rumbo que habrá de tomar el Banco, cuya conducta errática ha causado enormes daños al país, si bien ha beneficiado a algunos en concreto.  Y digámoslo desde ya: su política ha privilegiado a los exportadores a costa del resto de los costarricenses, consumidores, importadores y oferentes de trabajo denominado en colones, ante la ausencia de un mercado que defina cuál es el valor de las cosas en nuestra economía.

La situación que hoy se vislumbra en nuestra economía es compleja, para ponerla lo más suave posible, pues si bien el crecimiento económico continúa con un dinamismo aceptable, ello ha tenido un enorme costo para los costarricenses en aspectos tales como inflación y en una subestimación de sus salarios reales.  ¿Acaso no nos habían dicho que, con las nuevas políticas económicas de rescate del colón ante la dolarización, la tasa de inflación de este año sería cercana a un 8% y ahora resulta que, con suerte, llegaremos a un 9.5-10%?  Asimismo, como parte de la conducción monetaria el Banco Central ha forzado una reducción de la tasa de interés en la economía, pero, dada la tasa de inflación mencionada, lo que ha logrado es que, en este año, la tasa real de interés –que es el precio de nuestro ahorro- sea negativa (véalo en el descenso de los rendimientos de su régimen de pensiones).  Tras que somos un país que ahorra un bajo porcentaje de su PIB (algo menos de un 20%, lo cual contrasta con más de un 50% en China), ahora el Banco Central ha decidido castigar al ahorrante y, de paso, aprovecha para quejarse, hipócritamente, del alto nivel de consumo en nuestra economía, con lo que demuestra creer que los costarricenses somos unos tonticos de capirote.

Lo más grave es que el Banco, al subvaluar el colón, ha disminuido notablemente el salario real que percibe el costarricense (no sólo al impedir con tal medida la entrada de importaciones más baratas), pues, si en vez de los ¢520 por dólar que el Banco “ha fijado”, se tuviera un valor que determina el mercado (¢450 según en su momento lo señaló un destacado banco comercial), el salario real del costarricense se vería aumentado en ¢70 por el equivalente de cada dólar generado en salarios.  Hemos estado exportando pobreza.  Pero, además, con este subsidio a las exportaciones, hemos incentivado a nuestro exportador para que no busque la eficiencia y la competitividad, pues el incentivo es para que presione porque el Banco Central mantenga un tipo de cambio con un colón subvaluado, sin que se les someta al rigor empresarial que significa luchar permanentemente por lograr una mayor eficiencia competitiva en los mercados.

Alguien va a alegar que de dónde saco esos ¢450 y ese diferencial de ¢70, el cual es ahora mucho menor, pues alegan que las entradas de divisas han disminuido recientemente. (Por supuesto, dicen que al Banco Central le están entrando menos divisas que antes, pero no dicen qué es lo que pasa en la economía como un todo, que es lo que importa). Lo cierto es que ese diferencial ha operado por mucho tiempo durante el año 2007 y, si ahora fuera diferente, pues el mecanismo que nos diría cuál es el verdadero valor del colón hoy en día, precisamente el Banco Central es quien impide que opere. Si no hubiera tal limitación, sabríamos a la fecha cuál el verdadero monto del impuesto que hoy se carga sobre el comercio internacional (la importación) y sobre el salario de la mano de obra costarricense denominado en colones.

                                                                        Carlos Federico Smith

 

Queda debidamente autorizado para reproducir esta columna en el medio de su predilección.

 

   

Votamos por SÍ  o NO a un Tratado de Comercio, no por SÍ  o NO a una ideología

Luis Di Mare H - dimareluis@anfe.or.cr

Se le está dando a la decisión de aprobar el Tratado de Libre Comercio (TLC) un alcance mayor del que tiene. Se ha hablado de que se trata de una decisión entre dos ideologías. Sin duda aprobar el TLC fue una decisión importantísima y el hecho de que se tratara del primer referendo de la historia refuerza la importancia de dicha decisión. Sin duda muchos de quienes apoyaron el SÍ comparten una ideología y muchos de quienes apoyan el NO comparten otra ideología, pero a fin de cuentas se votó sobre si se aprobaba o no un contrato entre varios países.

Es posible que entre quienes lideraron la campaña del SI predominara una ideología y entre quienes lideraron la del NO otra ideología, pero la pregunta en la papeleta del referendo era si aprobábamos el TLC, un contrato negociado años atrás por la Administración Pacheco, no si aprobábamos la ideología imperante entre los líderes del movimiento del SÍ o del NO.

Si algo caracterizó la elección que recién termina es lo cambiante que fue la opinión pública. Una encuestadora arrojó una gran ventaja para el SÍ, ventaja que, en pocas semanas, y según esa misma encuestradora, disminuía hasta convertirse en una ventaja importante para el NO. Otras firmas encuestadoras revelaron también una opinión pública cambiante. Las personas no cambian de ideología así de fácil. Si la votación hubiera sido una decisión entre dos ideologías, las encuestas probablemente hubieran mostrado opiniones poco cambiantes. La decisión era sobre la conveniencia de un tratado comercial y la opinión de las personas cambiaba a medida que se explicaba su contenido o aparecían nuevos hechos. Hechos que parecen haber influenciado la opinión pública es el memorando enviado por el Sr. Kevin Casas, la proclama de La Conferencia Episcopal alegando que no era pecado aprobar el TLC y el comunicado de la Casa Blanca informando sobre las posibilidades de renegociación del Tratado.

El TLC fue negociado para ser votado en la Asamblea Legislativa, no para ser votado en un referendo. En Suiza, el país de la ultra democracia, los temas que se someten a referendo suelen ser muy sencillos, porque si el tema es complejo las personas tienden a votar NO, porque es difícil comprender temas complejos. En este referendo vi personas que votaban NO porque estaban confundidas y también otras que votaban SI sin comprender mucho, pero lo esencial es que se votaba por un contrato, no por una ideología. Sin duda hubo personas que votaron siguiendo el dictado del partido político de sus simpatías, pero vi un examen concienzudo del Tratado como pocas veces he visto. Es claro que para muchos la decisión era sobre un tratado y no sobre ideologías.

La votación del pasado domingo es un mandato para que entre en vigencia el Tratado de Libre Comercio negociado por la Administración Pacheco, no para implementar tal o cual ideología.

Este artículo fue publicado en el Diario Extra del 9 de octubre del 2007 en http://www.diarioextra.com/2007/octubre/09/opinion03.php

 

 

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