Asociación Nacional de Fomento Económico ANFE 

Boletín Septiembre del 2007

Pensamientos de liberales

Columna Libre - El TLC y el consumidor

Casi todos los países ricos tienen un comercio muy libre sin monopolios de telecomunicaciones o seguros

 

PENSAMIENTOS DE LIBERALES  

 

“Lo más interesante es el hecho de que los grandes dictadores tienen un séquito muy grande… Los que siguieron a Hitler y Stalin, en su mayoría, lo hicieron precisamente porque fueron ‘conducidos fácilmente de las narices’… Indudablemente, los grandes dictadores apelaron a todo género de temores y esperanzas, de prejuicios y de envidias, y hasta del odio.  Pero su principal atractivo fue una especie de moralidad.  Tenían un mensaje y exigían sacrificios.  Es triste ver cuán fácilmente puede ser mal utilizada una apelación a la moralidad. Pero es un hecho el que los dictadores siempre trataron de convencer a su pueblo de que conocían el camino hacia una moralidad superior.” Karl R. Popper, “Conjeturas y Refutaciones: El desarrollo del conocimiento científico” (Barcelona: Paidós, 1994), p. p. 438-9.

 

“Pero tal vez la objeción más fuerte a la teoría de la soberanía popular es que promueve una ideología irracional, una superstición.  Porque es una superstición autoritaria y relativista que el pueblo (o la mayoría del pueblo) no pueda equivocarse o actuar de un modo injusto… Sabemos por Tucídides que la democracia ateniense (a la que admiro en muchos aspectos) también tomó decisiones  criminales.  Atacó a la isla y ciudad-estado de Melos (no sin previo aviso, es verdad) mató a todos los hombres y puso a todas las mujeres y a los niños a la venta en el gran mercado de esclavos.  De esto es de lo que la democracia ateniense era capaz…  Y el Parlamento Alemán de la República de Weimar, elegido libremente, fue capaz de hacer de Hitler un dictador, a través de medios constitucionales… Y aunque Hitler nunca ganó una lección libre en Alemania, obtuvo una gran victoria electoral en Austria después de la anexión…

 

Todos somos proclives al error, y también lo es el pueblo o cualquier otro grupo de seres humanos… La ironía de Winston Churchill cuadra muy bien aquí: ‘La democracia es la peor forma de gobierno, excepto por supuesto todas las demás.’” Kart Popper, La Lección de Este Siglo, Libertad y responsabilidad intelectual  (Argentina: Temas Grupo editorial, 1992), p. p. 128-9.

 

“No debemos olvidar que Hitler llegó al poder de forma legítima y que la ley de plenos poderes que le convirtió en dictador la aprobó una mayoría parlamentaria. El principio de legitimidad no es suficiente. Es una respuesta a la pregunta platónica ‘¿Quién debe gobernar?’. Debemos cambiar la pregunta… (por) una radicalmente diferente…‘¿Cómo podemos configurar la Constitución del Estado para que podamos desembarazarnos del gobierno sin derramamiento de sangre?’ Kart R. Popper, La Responsabilidad de Vivir (Barcelona: Paidós, 1995), p. p. 205-6.

 

 COLUMNA LIBRE

 

EL TLC Y EL CONSUMIDOR

 

 

Recientemente el columnista de La Nación, señor Jorge Guardia, considerado por muchos como un pensador de tendencia liberal, en esencia escribió que permanecía indeciso ante la aprobación del TLC por su falta de defensa de los intereses del consumidor y por considerar que éste poco ganaría con él.

 

 Como introducción contaré una anécdota relevante.  En una presentación de un libro del economista doctor Rigoberto Stewart, como es propio de tan distinguido académico, defendió la posición liberal del libre comercio que muchos compartimos y lo contrastó con lo que se ha denominado “acuerdos de libre comercio” (tal como el TLC), en los que no hay libre comercio a plenitud, sino un acuerdo de desgravación o apertura parcial resultante de negociaciones entre los países firmantes.   En esa oportunidad se había invitado a otro distinguido economista, el doctor Alberto Trejos, para que comentara el libro de don Rigoberto.  Ante los señalamientos de éste sobre los TLCs, don Alberto aclaró que él (quien, como Ministro de Comercio Exterior, había negociado el TLC), compartía muchos de los ideales de don Rigoberto sobre las virtudes del libre comercio, pero le había tocado lidiar con realidades diferentes a las de su colega.  Esencialmente, ese TLC era lo posible de acordar entre muchas peticiones contrastantes y hasta hostiles de los diferentes países, si bien él hubiera deseado una mayor apertura pro-libre comercio de todas las partes; en segundo lugar, en el mundo, en esos momentos (y también hoy en día), las negociaciones de la Ronda de Doha de apertura alrededor de la Organización Mundial de Comercio, estaban paralizadas y por eso las naciones acudían a lo único disponible en pro de la apertura comercial, como eran los acuerdos de libre comercio.

 

 

 Don Jorge me alegará en contrario (y hasta podría calificarme de ingenuo) citándome un valioso trabajo de la CEPAL, que sirve de base para que él considere que el beneficio del consumidor con el TLC es relativamente inocuo. Sobre esto cabe hacerle dos señalamientos. El primero es que don Jorge, al igual que quien esto escribe, somos poco conocedores de las técnicas econométricas.  Por ello, para informarme bien, consulté a dos apreciados economistas de mi confianza académica e ideológica, como son los doctores Juan Muñoz y Ricardo Monge, ambos profusos conocedores de las técnicas econométricas, quienes me indicaron que uno de los problemas con los llamados modelos de equilibrio general, como el de la CEPAL mencionado, es que, por su grado de agregación, resultados como los expuestos no permiten indicar el grado en qué se podrán desarrollar las cosas.  Así, por ejemplo, se me explicó, ningún modelo de equilibrio general podía haber predicho allá por los años ochentas, cuando Costa Rica inició su proceso de apertura, que el país se convertiría en el mayor exportador de piña a los Estados Unidos, o que llegaría a exportar más de 3.500 diferentes productos a ese mercado. Simplemente los modelos de equilibrio general no llegan a ese nivel de detalle y ello es aplicable en la estimación plena de los beneficios que los consumidores obtendríamos con un TLC como el de comentario. (De paso, tampoco es posible, de acuerdo con el economista Roemer, que esos modelos de equilibrio general incorporen las diversas demandas futuras, ni tampoco incluyan productos que hoy no se intercambian y que sí lo harían gracias a dichos acuerdos comerciales… la acción humana no forma parte de esos modelos de equilibrio general).

 

 

  

                                                                        Carlos Federico Smith

 

Queda debidamente autorizado para reproducir esta columna en el medio de su predilección.

   

Casi todos los países ricos tienen comercio muy libre sin monopolios de telecomunicaciones o seguros

Luis Di Mare H - dimareluis@anfe.or.cr

Se ha dicho que el Tratado de Libre Comercio (TLC) es la venta de Costa Rica, la “centroamericanización” de Costa Rica, la instauración de un “Sistema neoliberal excluyente”, etcétera. Pero las reglas que instauraría el TLC, de aprobarse, son muy similares a las que ya existen en casi todos los países ricos del mundo, incluyendo los países de la socialista Europa.

Es central en el TLC eliminar gradualmente impuestos de aduana a la importación de Centro América o Estados Unidos (EE.UU.) de ciertos productos de primera necesidad como lácteos y arroz. El comercio muy libre es la regla en los países ricos. El ARANCEL PROMEDIO PONDERADO (APP) es un promedio de impuestos que pagan los productos importados a un país, un APP bajo significa bajos impuestos a las importaciones. La Unión Europea es una gigantesca zona de comercio muy libre y allí, según Fundación Heritage, el APP es de 1.7% . En EE.UU. el APP es 1.7% (2005) y en Costa Rica 3.8% (2004). En otras palabras, impuestos bajos de aduana ya son la regla en Europa, los EE.UU. y Costa Rica.

No sé de ningún país con libre comercio total, inclusive el ejemplar Hong Kong, con un APP de 0% (2003), tiene impuestos a hidrocarburos, licores, tabaco y alcohol metílico, y regulaciones sobre importación de farmacéuticos, servicios legales y propiedad intelectual.

Son poquísimos los países ricos con altos impuestos de aduana: Por ejemplo Bahamas, en donde el APP es 25.6% (2002), es un “paraíso fiscal” que no tiene los impuestos al capital típicos de los países ricos y los impuestos de aduana son altos porque el gobierno depende casi solo de ellos.

Monopolio estatal en telecomunicaciones: Hace unos meses el Sr Alberto Trejos señaló: “Los 25 países en el mundo que hoy tienen monopolio estatal en telecomunicaciones son: Algunos países árabes con petróleo, algunas pequeñas islas del Caribe, Costa Rica, Belize, Corea del Norte, Macedonia y Chipre” .

De esos países el único que pertenece a la Unión Europea es Chipre. Irán, Islas Salomón, Papua, Djibouti, Benin y Etiopía, por ejemplo, también tienen monopolios en telecomunicaciones y, con excepción de Irán, son muy pobres.

Monopolio estatal en seguros: No sé de ningún país rico que no permita seguros privados (no estoy afirmando que no exista). Sin embargo, Heritage señala sobre Francia. “La Constitución [francesa] establece que cualquier compañía definida como un servicio público nacional o como un monopolio natural debe pasar a ser propiedad del estado”.

Seguros de Salud: La OCDE es una institución que lleva estadísticas de varios países ricos.

El documento de OCDE “Resumen de aseguramiento privado de salud en los países de la OCDE “ menciona la existencia de seguros privados de salud en Alemania, Australia, Austria, Canadá, Corea del Sur, Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Holanda, Irlanda, Italia,Japón, México, Noruega, Polonia, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza, en fin, en casi todos los países afiliados a la OCDE.

Se ha dicho que los seguros privados de salud acabarán con la CCSS.

No estoy enterado de que eso haya ocurrido en los países de la OCDE señalados, donde más bien la seguridad social estatal suele gastar sumas enormes. En resumen, el TLC lleva nuestras normas a ser más parecidas a las de los países ricos. Más en http://www.anfe.or.cr/imp_cap.htm#mono

Este artículo fue publicado en el "Diario Extra" del 19 de septiembre del 2007 en http://www.diarioextra.com/2007/setiembre/19/opinion05.php . A continuación se consignan las fuentes de la información mostrada

 

Aranceles promedios ponderados en 77 países.

El sitio web de Heritage Foundation contiene el Indice de Libertad Económica del 2006 http://www.heritage.org/research/features/index/countries.cfm  en donde se indica el Arancel Promedio Ponderado de 77 países. Estos datos se encuentran también un una hoja de excel en este sitio web en tlc/datos/pib_ppp_paises_desarrollo_hem_occidental_fmi_weo_april_2007_ingreso_ied_acentral.xls

El Sr. Alberto Trejos señala monopolios de telecomunicaciones en sólo 25 países. 

Lo anterior fue señalado en Foro sobre el TLC en el INCAE, en la tercera parte, disponible en YouTube.com. http://www.youtube.com/watch?v=dtcb1p2Z26E , minuto 1:13

Por otra parte, el folleto "Lo más importante sobre el TLC" del Ministerio de Comercio Exterior (COMEX), disponible en http://www.anfe.or.cr/tlc/datos/COMEX-LoMasImportantedelTLC.pdf, señala:

En la prestación de servicios de telecomunicaciones hay básicamente tres tipos de opciones: apertura, que es el caso de Canadá, Francia, Noruega, Uruguay, Colombia, Cuba; privatización, que es el caso de Argentina, Chile, Estados Unidos, Brasil,Panamá, Venezuela, Perú, El Salvador, Nicaragua y Guatemala; y,monopolio, que es el caso de Costa Rica, Irán, Islas Salomón, Papua Nueva Guinea, D-ibouti, Benín y Etiopía.

OCDE menciona existencia de seguros privados.

El documento "Summary of Private Health Insurance in OECD Countries", dispnible en este sitio web en http://www.anfe.or.cr/tlc/datos/OCDE-SummaryOfPrivateHealthInsuranceInOECDCountries-8pag.pdf y en el sitio web de la OCDE https://www.oecd.org/dataoecd/10/31/1902544.pdf menciona la existencia de seguros privados de salud en varios países afiliados a la OCDE.

Dicho documento señala en su página 3:

The extend and pace of the development of private health insurance in each country has been very dependant on the original pattern of the national health care organisation, even if most countries tend to have now a rather hybrid health care system (mixing elements from the three original models). Amongst OECD member countries, strong contrasts can now be observed in the balance between private and

public health insurance. Although, private sector is mainly supplementary to public coverage, in some countries it can substitute to public sector to cover even primary care for all or part of the population.

Lastly private health insurance may provide the same level of coverage than the existing public scheme, while giving access to private providers.

Two countries, the United States and Switzerland have opted for a highly privately financed system, in which private insurance intervenes even in primary care. In the US, 40% of overall health expenditures are covered by private insurance, and above 74% of the population is enrolled in a private scheme, be it a substitute or a complement to public schemes.

In Germany and in the Netherlands the wealthiest, independent workers and most civil servants are excluded from the social health insurance. Health care insurance is left to their own initiative. In Germany, 20% of the population are insured on a voluntary basis; among these, 7 millions are entirely insured by private insurers.

Nevertheless, in the majority of OECD countries, private health insurance is supplementary to the public scheme and provides co-payment and deductibles or covers specific services not taken into account by public financing. The majority of the population therefore contracts a co-payment insurance in France, Canada, Japan, Austria and Denmark to some extent.

In Ireland and Australia, it is possible to “opt out” of the public scheme. In both countries, private health insurance is highly regulated in order to be accessible to the most part of the population, hence 40% have a private coverage that gives access to private providers.

In other countries with an overwhelming public financing and providing system such as the UK, Sweden, Norway, Finland and Portugal, private health insurance represents a small market covering currently less than 10% of the population, and insuring mainly access to private providers.

Regarding countries in transition, despite the recent privatisation of health care in Poland, health insurance markets remain narrow, due to a lack of maturity of insurance markets and to an inherited quasi-universal public coverage. Lastly, in middle income countries, like Mexico, Turkey, Korea or even Greece, the role of private insurance also remains marginal (5% of the population enrolled).

 

 

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Puesto al día: 11 de diciembre del 2007