Asociación Nacional de Fomento
Económico ANFE
Boletín Febrero del 2007
Seminario "Nuestro Sistema Educativo"
Cursos cortos en ANFE
Pensamientos liberales
"Pobreciticos" - Cecilia Valverde
Barrenechea
Columna Libre - Retraso
Financiero
SEMINARIO
"NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO"


Se
realizará durante los últimos tres jueves de marzo del 2007
- Con el patrocinio de la Fundación Friedrich Naumann
Inscripción:
Tel. 253-44-60, 224-7350 y 376-19-47 Telfax:
253-44-97 - Cupo: 50 personas
En
la primera parte de cada reunión habrá dos expositores, después un refrigerio
y en la segunda parte otro expositor y participación del público.
TEMA
GENERAL:
Reflexiones
sobre el sistema educativo costarricense. La preparación general de los
estudiantes. La actitud y aptitud de éstos ante la lectura.
Su lenguaje y su capacidad de comprender y
de sintetizar. Su responsabilidad individual. Los expositores
serán profesores universitarios como perceptores
directos de las actitudes y aptitudes de los
estudiantes que ingresan:
Jueves
15: Roberto Sasso, Álvaro Cedeño y Víctor Buján
Jueves
22: Guillermo Malavassi, Abdulio Cordero, Roberto Artavia y Francisco Antonio
Pacheco
Jueves
29: Javier
Solís, Carmen Ugalde y Clotilde Fonseca
TEMA
Causas
de los problemas: ¿La organización
de nuestro sistema? ¿La preparación de los educadores de
primaria y media? ¿Insuficiencia del período lectivo?
¿Centralización total del MEP? ¿Ausencia de
disciplina académica? ¿Abandono de la parte formativa de responsabilidad
personal? ¿Programas inadecuados? ¿Aparente ausencia del
Consejo Superior de Educación? ¿Factores externos? ¿Otros?
----------------------------------------------------------
Lugar:
Hotel Radisson, de 5:00 a 8:00 p.m.
Marzo:
jueves 15, 22 y 29
Para
inscripción: Teléfono
253-44-60 Telefax: 253-44-97 Celular:
376-19-47 , anfe@anfe.or.cr
Barrio
Francisco Peralta, frente al costado de la Iglesia Corazón de Jesús
Cupo
máximo: 50 personas. Cuota para cada reunión: 1.500
colones. Gratuita para asociados de ANFE. Se dará diploma de asistencia a
quienes asistan a las cuatro reuniones

Para el mes de abril se abrirán los siguientes cuatro cursos de seis horas cada uno, una hora por
semana:
Cinco lunes
de 4.30 a 5.30 p.m.
OCCIDENTE
EN UN MUNDO MULTICIVILIZATORIO
Prof. Luis Fernando
Araya
Cinco martes
de 4.30 a 5.30 p.m.
QUÉ
ES EL DINERO Y CUÁL EL PAPEL DE UN BANCO CENTRAL
Prof. Juan Muñoz
Cinco
miércoles de 4.30 a 5.30 p.m.
TRAYECTORIA
DEL PENSAMIENTO LIBERAL
Prof. Jorge Corrales
Cinco jueves, de 4.30 a 5.30
p.m.
CAUSAS
NO ECONOMICAS DE LA POBREZA
Prof. Luis Carlos Ramírez Zamora
...........................................
Lugar: Local
de ANFE en Barrio Fernández Peralta, frente al costado de la Iglesia
Sagrado Corazón.
Valor: 10.000
colones cada curso
Inscripción abierta a todo
interesado. Tel.
376-19-47 y 253-44-60 FAX:
253-44-97

PENSAMIENTOS DE LIBERALES
“Y
la lucha por la libertad puede fracasar de muchas otras maneras: puede degenerar
en un terrorismo como en la Revolución francesa
y en la rusa. Puede conducir a la
servidumbre más extrema. La democracia, la libertad, no garantizan el milenio.
No, no escogemos la libertad política porque nos prometa esto o aquello. La
escogemos porque hace posible la única forma de convivencia entre individuos
digan de un ser humano; la única forma en la que podemos ser completamente
responsables por nosotros mismos. El que realicemos sus posibilidades depende de
diversas cosas; sobre todo, también de nosotros mismos.”
Karl
Popper, “A propósito del tema de la libertad,” en La Responsabilidad de
Vivir.
“Las
doctrinas que guiaron a los sectores dirigentes de Alemania
[nacional-socialista]… no se oponían al socialismo en cuanto marxismo, sino a
los elementos liberales contenidos en aquél: su internacionalismo y a su
democracia. Y a medida que se hizo más claro que eran precisamente estos
elementos los obstáculos para la realización del socialismo, los socialistas
de la izquierda se aproximaron más y más a los de la derecha.
Fue la unión de las fuerzas anticapitalistas de la derecha y la
izquierda, la fusión del socialismo radical con el conservador, lo que expulsó
de Alemania todo lo que era liberal “
Friedrich
Hayek, “Las raíces socialistas del nazismo,” en Camino de Servidumbre.
“Cualquier
comercio que se lleva a cabo entre dos naciones debe ser ventajoso para ambas.
El objeto mismo del comercio es intercambiar nuestras propias mercancías por
otras que se consideren más convenientes. Cuando dos hombres comercian entre sí,
es evidente que ambos salen ganando… El caso es exactamente el mismo entre dos
naciones cualesquiera.”
Adam
Smith, Lectures on Jurisprudence.

COLUMNA
¿Pobreciticos?
La política de proteger al “pobrecito” termina en
perjuicios para quienes se intenta defender
Cecilia Valverde Barrenechea
cecival6@yahoo.es
Creo fundamental preguntar al diputado y abogado José Manuel Echandi algo muy
importante en referencia directa a su reciente artículo:
Si usted fuera alumno en un colegio de un lugar más o
menos remoto, lo que supone que también es un niño pobre, aunque no
necesariamente, ¿le parecería buena noticia saber que va a ser tratado como niño
especial en grado de inferioridad ya que no está en condiciones de rendir los
exámenes de bachillerato tales como son?
Ningún halago. Piénselo en serio porque parece
probable que eso no le sería halagüeño. Supongo difícil que pueda halagarle
ser considerado ser inferior, no importa que quienes determinaron ese trato
“especial” sientan mucha lástima de usted y de sus compañeros, y por eso
decidan considerarlos “pobrecitos”, según la teoría que aplican a todas
las personas que, a su juicio, tengan una situación de inferioridad.
En realidad, la verdadera justicia con los jóvenes que
aspiran a ser bachilleres equivale a un trato igual para todos –algo similar a
la igualdad ante la ley–.
En ese caso se trata de la igualdad ante unos exámenes
que fueron elaborados para aplicar a todos porque los programas y las
obligaciones también son iguales para todos; pero fundamentalmente porque
cualquier desigualdad que se aplique, y peor si es con miras a considerar
inferioridades, puede considerarse similar a una desigualdad ante la ley.
Piense también que, si esa situación se aplica con
colegiales, luego habría que aplicarla a los estudios universitarios si se
quiere un mínimo de lógica. Entonces piense en lo que sigue después de la
aplicación del pobrecito a los pobrecitos.
En la universidad, ¿qué? Si usted, a quien le
aplicaron la teoría de la inferioridad, desea estudiar Derecho, Medicina o
Ingeniería, estaría luego en situación de peor inferioridad porque tal vez el
“bachillerato de pobrecito” no es precisamente la preparación que se
re-quiere para el estudio universitario. Entonces, ¿qué? ¿Va a solicitar a la
universidad que también lo declare “pobrecito”? Lo más probable, por lo
menos hoy, es que le nieguen esa condición. Si sucediera que ya la teoría del
pobrecito ha llegado al nivel universitario, entonces podrá seguir adelante e
inclusive graduarse; pero una graduación de pobrecito no le permitirá ejercer
la profesión minidevaluada porque los clientes sí que no se afiliarán a la
“pobrecitez”.
Tal vez los del tribunal de pobrecitos lo que piensen es
que usted y sus compañeros de lugar remoto no piensan salir de ahí, porque los
de ahí –deciden ellos– es que se queden ahí. El campesino a su campo. Y
resulta que usted, ya para entonces, quería ser abogado y diputado...
Creo muy conveniente que siempre, ante la tentación de
aplicar diferencias por decreto, pensemos en ponernos en lugar de aquellos a
quienes queremos diferenciarles las oportunidades.

COLUMNA LIBRE
Retraso Financiero
Me imagino que muchos de nuestros lectores no han podido entender cómo es que
nuestro sistema financiero muestra signos de retraso inconcebibles en el mundo
financiero actual. Esto en medio de un pregón por más y más regulaciones,
como forma presunta de asegurar el bienestar de los costarricenses, a la vez que
esos mismos seudo-protectores se hacen los ciegos ante la presencia de obstáculos
elementales al esfuerzo que por ahorrar los ciudadanos hacen diariamente.
Yo tampoco he podido comprender la incapacidad de nuestras autoridades
para modernizar el sistema financiero. Posiblemente
es que simplonamente entienden por modernización a la introducción de más y más
regulaciones que van más allá de los estándares usualmente aceptados
internacionalmente, a la vez que hacen caso omiso de ciertas prácticas que, a
estas alturas del desarrollo financiero, nos dejan pasmados y que, por ende,
deberían de ser fácilmente erradicadas.
En
esta ocasión quiero referirme tan sólo a dos de esas prácticas que paran los
pelos de punta a cualquier persona. Una
de ellas es la obligación que tiene quien ahorra de acreditar un domicilio
local al, por ejemplo, adquirir un certificado de depósito por medio de un
puesto de la bolsa o al abrir una cuenta corriente en un banco.
Puede entenderse que esa regulación sea un medio de lucha contra del
lavado de dinero –tal es el argumento oficial- pero uno no cree que los
lavadores son tan tontos como para no cumplir con ese requisito de tener un
domicilio local, si eso es lo que les impide salirse con la suya.
Resulta
que a nosotros nos piden presentar una fotocopia de un recibo de servicios públicos
–por ejemplo, de agua, teléfonos o electricidad- en que aparezcan el nombre y
dirección exacta del domicilio, a fin de que sirva para acreditar que tenemos
un lugar en donde vivimos en Costa Rica.
Claro
que eso es un absurdo, porque simplemente va en contra de las formas normales y
usuales en que el costarricense acomoda las cosas de su vida.
Por ejemplo, muchos simplemente indican en tales recibos no su dirección
física, sino algo que se llama apartado postal (aparentemente los reguladores
ignoran que son una forma más o menos efectiva de recibir el correo), lo cual
ya no les permite certificar un domicilio. Es muy posible que esos
costarricenses eligieron que sus recibos les fueran enviados a su apartado
porque antes, cuando los echaban bajo el portón de las casas, muchas veces se
perdían o se mojaban si era en invierno. Decidieron
modernizarse, pero al hacerlo no disponen de un papelito (presuntamente oficial)
en que aparezca su dirección propia.
Hay
más: muchas personas suelen cargar los servicios públicos a una tarjeta de crédito,
en donde tampoco aparece el domicilio en tales recibos. ¡Desean más de este
absurdo Kafkiano!: ¿Qué pasa si usted es un solterón (o un divorciado o lo
que sea) y vive con sus padres, a cuyo nombre vienen los recibos de servicios públicos?
Pues también queda incapacitado para acreditar adónde es que mora.
Asimismo, es muy frecuente que haya viviendas a nombre de una sociedad anónima,
a cuyo nombre llegan los recibos de servicios públicos. Con ello tampoco usted puede mostrar que vive en algún lado.
¿Y si Usted alquila una vivienda cuyos servicios son cubiertos por el
propietario? Pues tampoco puede.
En
resumen: se trata de obstáculos ridículos, pues si alguien quisiera lavar
dinero simplemente alquila por una mes una casa, solicita la instalación de algún
servicio público, con cuyo recibo a su nombre cumple con la regulación absurda
y elude el control pretendido. Son
estorbos para la vida común de las personas, con las consiguientes pérdidas de
tiempo y recursos.
Veamos
otro caso. En un mundo globalizado,
las personas saben lo que se hace en países diferentes de Costa Rica y
posiblemente más desarrollados en el campo financiero, como, por ejemplo,
Estados Unidos, muchos de Europa, Panamá, México, El Caribe, en los cuales es
posible abrir cuentas conjuntas entre esposos.
Así, digamos, don Juan Pérez y su esposa doña María González pueden
abrir una cuenta conjunta, como buenos maridos, de la siguiente manera. Juan Pérez
o María González (o como aparece en países de habla inglesa, Juan Pérez or
María González). ¿Qué es lo que pretenden marido y mujer quienes así abren
una cuenta? Que cada uno de ellos pueda actuar con independencia del otro.
En cierta manera es una
prueba de la solidez y confianza de un hogar (si no confían entre sí, uno sólo
podría sacar la plata, y en ese tanto no abrirían una cuenta como esa).
Si la muerte llega a uno de ellos, esa cuenta no tiene problemas de
mortual (y que alguien ajeno al matrimonio agarre una tajada), pues el
sobreviviente pueda seguir como si nada con su ahorro. Así de sencillo; así de
fácil; así de moderno y civilizado.
En
Costa Rica no hay tal cosa. O sólo
cada uno de ellos o conjuntamente (esto es, que uno no puede actuar sin la firma
del otro). Así, al final de los días de uno de ellos, el otro pobre tendrá
que pasar por abogados y mortuales y todos esos enredos absolutamente
innecesarios y costosos
¿Habrá
forma de que nuestros sobre-reguladores hagan algo por facilitar la vida (y los
ahorros y los acuerdos financieros) de los ciudadanos? ¿Seguirán pensando tan
sólo en poner más y más obstáculos que, al fin de cuentas, como los
expuestos resultan como echar agua en un canasto, pues casi de nada sirven? Claro,
estas prácticas les conceden más poder, mientras que los ciudadanos, en cuyo
nombre es que se introducen obstáculos como los expuestos, seguiremos pagando
los costos de estos desaguisados absurdos.
Carlos Federico Smith
Queda
debidamente autorizado para reproducir esta columna en el medio de su predilección.